Lula y Bolsonaro en la disputa por el 9% de los votantes que no se inclinaron por ellos
Entre los dos candidatos centristas, Simone Tebet y Ciro Gomes, suman más del 7 % de los votos. Ambos tienen más cercanía con Lula. Gomes no habló pero su partido ya dio el apoyo al ex presidente. La senadora Tebet deja entrever también un acercamiento al ex presidente
Los votos no tienen dueños. Y los votantes de Simone Tebet y Ciro Gomes tienen en sus manos la posibilidad de inclinar la balanza para un lado o para el otro el próximo domingo 30 de octubre. Lula necesita apenas algo más de un punto y medio, mientras que Jair Bolsonaro para ganar debe juntar más de 6,5% de los nueve puntos que no se volcaron por ninguno de los dos contendientes de la segunda vuelta
Tebet y Gomes sumaron el 7,2% de los votos positivos del 2 de octubre. Los otros siete candidatos no llegaron al medio punto cada uno, dada la polarización de una elección que pareció más una segunda vuelta que una primera.
Entre Lula y Jair Bolsonaro sumaron el 91% de las preferencias electorales. Los analistas saben que los votos son potestad de los ciudadanos y no de los políticos. Por eso, es difícil saber cómo se comportarán en el segundo turno aquellos que pusieron su voto por Tebet y Gomes.
El Partido Democrático Laborista (PDT) del candidato Ciro Gomes, anunció este martes que apoyará a Lula en la segunda vuelta. El anuncio fue realizado por el presidente de la fuerza, Carlos Lupi, quien consideró que habrá un "apoyo programático". Se espera que Gomes hable tras esta decisión institucional. Eso no es garantía que el 3% de los votantes de Gomes se sumen de modo automático a la decisión partidaria.
En el caso de Tebet también hubo señales de preferir a Lula. Es difícil advertir qué pretensiones puede haber por parte de ambos líderes, llámese eventuales ministerios o secretarías de Estado en la mayoría de los casos.
A menos de cuatro semanas de la votación final, la pugna entre Lula y Bolsonaro por ese 7,2% de “voto centrista” está en acción.
“Tenemos mucho que reflexionar, pero no nos vamos a lavar las manos”, declaró Tebet el mismo domingo por la noche. Con un 4% de los votos que le valió el tercer puesto en primera vuelta, la senadora del Movimiento Democrático Brasilero (MDB) dio 48 horas a los líderes de su formación para que se pronuncien. El MDB, heredero del único partido de oposición permitido durante la dictadura militar, se inclina por dejar a sus seguidores en libertad y no pronunciarse. Más allá de eso, en términos personales, la senadora por el Estado de Mato Grosso del Sur dio a entender que prefiere a Lula. En los medios brasileños, referentes de Lula ya hablan de ofrecerle un ministerio.
Tebet, abogada y ex profesora de Derecho, de 52 años, hizo una campaña programática. Le arrebató el tercer lugar a Ciro Gomes. Sus propuestas económicas fueron de corte liberal, como las privatizaciones, aunque combinadas con medidas progresistas, como el gobierno paritario en materia de género. En ese juego de equilibrios, quiso tener una mano cerca de los agronegocios y la otra con la sustentabilidad ambiental.
El Estado que representa, Mato Grosso do Sul, en la frontera con Paraguay y Bolivia, es eminentemente agrícola y ganadero, pero Tebet reivindica el Pantanal, uno de los mayores humedales del mundo.
La senadora reivindica valores democráticos que la alejan de los votantes de Jair Bolsonaro pero también le marcó límites al petismo. En el último debate antes de la primera vuelta, cargado de insultos, Tebet le preguntó a Bolsonaro: “¿Vamos a hablar de Brasil?” y sola se contestó: “No estamos viendo aquí presentación de propuestas, solo ataques mutuos para ver quién robó más”. A Lula también le hizo mención de los casos de corrupción durante sus dos mandatos. Lula se cuidó mucho de atacarla.
Ciro Gomes, de 64 años, el domingo pidió “algunas horas” para hablar con amigos y militantes. “Nunca vi una situación tan amenazadora para nuestra suerte como nación”, expresó, sin dar más detalles en ese momento. La declaración partidaria del martes parece acelerar la definición del apoyo a Lula
Gomes fue ministro de Integración Nacional de Lula entre 2003 y 2006 y sus propuestas son parecidas a las de Lula, incluso más progresistas. Una de sus banderas fue apostar a la renta básica universal. Sin embargo, la relación entre Gomes y Lula se enrareció. Gomes llegó a calificarlo de “fascistoide” y lo puso en un lugar similar a Bolsonaro.
“Bolsonaro no existiría si no fuera por la grave crisis económica y moral de los Gobiernos del PT”, dijo la semana pasada, mientras trataba de contener la fuga de votos. La dureza del tono empleado por Gomes provocó disgustos entre una parte de los militantes del PDT que prefería que Gomes se bajara de la carrera electoral para facilitar una victoria de Lula en primera vuelta.
Más allá de las posturas de Tebet y Gomes, Lula parte con ventaja por el perfil de esos votantes. Pese a que Datafolha falló en su consideración frente a la potencia de Bolsonaro, antes de la primera vuelta, esa consultora publicó que el 31% de los votantes inseguros de Tebet y Gomes preferían al candidato de la izquierda, mientras que la mayoría se mostraban distantes de Bolsonaro.
Sin embargo, la buena performance del actual presidente puede ser un dato que haga cambiar las preferencias entre electores que, quizá por vergüenza, quizá por el antiizquierdismo de una parte importante del electorado, se vuelquen por Bolsonaro en el segundo turno. Está claro que, además, como habrá también ballotage en 13 elecciones estaduales, las campañas no solo mirarán quién llegará a la presidencia sino qué pasará en los distritos en disputa.