Integrantes de la organización Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos ingresaron al Batallón de Infantería N° 14 de Toledo para observar los restos óseos encontrados este martes por la mañana.
Integrantes de la organización Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos ingresaron al Batallón de Infantería N° 14 de Toledo para observar los restos óseos encontrados este martes por la mañana.
Los familiares tomaron conocimiento de la situación gracias al contacto de Wilder Tayler, presidente de la Institución de Derechos Humanos (Inddhh), a quien el equipo de antropólogos que encontró los restos le informó sobre el descubrimiento.
Durante el martes los integrantes de la organización quedaron a la espera de la autorización de las autoridades para ingresar al batallón, donde también se encontraron los restos del maestro Julio Castro en 2011 y del obrero Ricardo Blanco en 2012.
"Lo digo con las tripas, me cuesta hablar, la seguridad de que los vamos a encontrar a todos, y más tarde o más temprano nos vamos a reunir con todos", dijo a MVD Noticias (TV Ciudad) Ignacio Errandonea, de Madres y Familiares, tras conocer la noticia.
Ricardo Perciballe, fiscal especializado en Crímenes de Lesa Humanidad a cargo de la investigación, dijo en una entrevista con Desayunos Informales (Canal 12) que en el protocolo de actuación ante casos de este tipo los familiares ingresan luego de realizarse una limpieza de la zona en la que se encontró el cuerpo para que "el cadáver quede a la vista".
Luego "se levantan los restos" y se los envía al laboratorio de Antropología Forense, indicó Perciballe. Este punto del protocolo conlleva un "proceso largo" de "limpieza y armado del cuerpo" que busca determinar las causas de la muerte.
Allí también "se toman muestras de ADN" que son enviadas a un laboratorio de Argentina, donde Perciballe indicó que "se confirma la identidad".
El proceso, con todos sus pasos, "puede llevar aproximadamente dos meses", afirmó el especialista en crímenes de lesa humanidad.