Hubo un momento en que los límites se empezaron a difuminar. La lencería dejó de formar parte de la intimidad para pasar a ser visible. El soutien, pensado en esencia para permanecer oculto, debajo de la ropa, invisible, se volvió una prenda clave en la vestimenta. Tener un buen soutien para acompañar un top, una camisa transparente o una musculosa escotada pasó a ser fundamental para las mujeres que miran con detenimiento lo que sucede fuera de las fronteras de Uruguay. La moda de calle se alimenta con voracidad de todo. Cuando hay que crear, producir, crear, producir y así sin poder detenerse jamás no hay más remedio que alimentarse de todo. Por eso la moda incorpora la lencería, toma elementos del deporte y, ahora, se nutre de la ropa de playa. Todo funciona para la calle. Nada tiene un uso exclusivo.
Mallas: la nueva conquista del verano
El traje de baño entero sale de su hábitat natural y pasa a ser un comodín para la vestimenta de ciudad; en Uruguay cada vez son más las marcas de diseño que la incorporan a sus colecciones de verano