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Manuel Diana fue suplente en Los Teros durante buena parte del proceso a Japón 2019, detrás de uno de los referentes del grupo, Alejandro Nieto. Le tocó saltar a la titularidad justo en el debut, el famoso partido ante Fiji en Kamaishi, cuando los uruguayos “shockearon al mundo”.

Por éstos días, Manu, octavo titular, piensa mucho en ese partido. Porque quiere revivirlo en Francia 2023, multiplicado por dos, ganándole a Namibia e Italia. Pero además porque hoy le toca ser el referente en este puesto, e ir guiando a Carlos Deus, una de las promesas de futuro de Los Teros, tal como Ale Nieto lo arropó a él.

En esta entrevista Diana habla sobre todo eso, pero también sobre su vuelta tras una complicada lesión de rodilla, de la cual se recuperó con la ayuda de un psicólogo; sobre su gran semestre con Peñarol, sobre cómo fue decidir no jugar la final del Super Rugby Américas por casarse al día siguiente, y también sobre qué piensa hacer de su futuro y sobre cómo es el nuevo lema en el que están trabajando para afrontar el Mundial.

Arrancó la recta final, tras un semestre intenso con Peñarol. Te casaste, arrancaste la preparación al Mundial. ¿Cómo estas en este momento?

Estoy super motivado, creo que el primer semestre en lo personal fue muy bueno, volví de la lesión y me volví a encontrar conmigo mismo. Estamos en el momento más lindo. Ya pasó Peñarol, pasó la preparación física y ahora estamos en la parte de juego que es para lo que trabajamos. Trabajamos para jugar y divertirnos adentro de la cancha con objetivos grandes.

Fue una recuperación de lesión muy paciente ¿no? Como para volver en el momento justo.

Si, tal cual, la verdad que el 2022 hago la pretemporada, me lesiono y el foco ya estaba en Francia 2023 y hacer todo paso a paso. Llegó con la lesión totalmente olvidada, con confianza plena. 

En la SLAR mostraste un crecimiento en tu faceta defensiva

La verdad que el 2022 me sirvió mucho para trabajar la parte mental. Me ayudé con un psicólogo para la recuperación de la rodilla y para volver a sentirme pleno en todos los aspectos del juego. Volví a recuperar esa confianza de ser un jugador integral, completo. Disfruté de jugar, y a raíz del disfrute he jugado bien. Mi objetivo era llegar a este momento con la confianza bien arriba, con un buen semestre. Ese objetivo está cumplido y ahora viene lo más lindo.

Hay 33 lugares para la lista y hay competencia como nunca antes se vio la selección uruguaya.

No es hablar de más, pero hay 46 jugadores que estamos par a par, hay competencia en todos los puestos y todos le quieren ganar el lugar al otro, en el buen sentido. Eso hace que el grupo crezca. Y creo que es el fruto más grande que ha tenido este plantel, ver cómo se va agregando gente, se acopla rápido. En mi puesto hay 7 o 8 terceras líneas que pueden jugar de titulares y estar a la altura en el momento preciso para ser la primera opción. La verdad es que está buenísimo y creo que es el gran paso que se dio de Japón 2019 hasta acá, tener una lista larga donde el staff tenga un problema enorme para definir la lista de 33.

El mundial pasado por estas fechas crearon aquella famosa frase de “shockear al mundo, ¿qué hablaron esta vez? 

La realidad es hacer historia, para hacer historia hay que ganar dos partidos. Eso es lo que nos mueve, hacer historia a través de tres pilares: el hambre, la hermandad y la humildad. Y a través de esos tres pilares ir a hacer historia. Hacer historia para Uruguay es ganar dos partidos, que no lo ha hecho nunca. Nos mueve de verdad a hacer los esfuerzos que hacemos. Porque si bien hoy somos profesionales, son muchos los esfuerzos que hacemos. Creo que eso te llena de ilusión y motivación para estar todos los días acá, palo y palo. Pienso en esos momentos, pienso en el momento de post Fiji cuando pitó el juez, y multiplicarlo por dos, es inimaginable. Es una locura que estamos haciendo lo imposible para volver a vivirla.

¿Hay un desafío extra al ser quizás favoritos ante Namibia?

Para mi es el grupo perfecto por los desafíos que tenemos, de ir a dar un batacazo contra Italia, porque hoy en día es un batacazo, aunque está cerca para nosotros, porque nos tenemos confianza y fuimos a jugar a Italia en 2021 y estuvimos ahí. Y si bien ellos siguieron creciendo, nosotros también. Respecto a Namibia, si no me equivoco es la primera vez que Uruguay es favorito en un partido del Mundial, y es un desafío como grupo ir de favoritos. Ir a demostrar todo el laburo está buenísimo,y ganar siendo favorito nos cuesta muchas veces.

Es un desafío extra eso.

Contra Chile nos ha pasado que veníamos como favoritos y terminamos ganando la eliminatoria en la última jugada. Después jugas contra el local, Francia, la verdad que es erizante, y cerramos el grupo contra nuestros ídolos de toda la vida (Nueva Zelanda). Si me das elegir un grupo, armarlo pieza por pieza, te armo un mismo grupo. 

¿Sabés que vas a hacer de tu futuro?

La realidad todavía no lo tengo claro. Sí que voy a seguir jugando a rugby profesional porque es lo que me apasiona, lo que me mueve, y creo que tiene fecha de caducidad, entonces cuanto más tiempo lo extienda disfrutándolo, voy a seguir. Tengo 27 años, me gustaría tener una experiencia afuera, pero no tengo nada concreto hoy.

Te casaste, pero también procesado de una manera especial porque no jugaste la final del Super Rugby Américas. ¿Cuánto ayuda desde lo mental ese ok que te dio el cuerpo técnico?

Yo creo que la parte humana va por encima de todo, si uno está incómodo en un lugar es difícil que los resultados vengan. En mi caso surgió esa situación totalmente particular: yo había fijado mi casamiento en setiembre del año pasado a raíz de un fixture que ya estaba armado. Gracias a Dios se extendió el fixture porque se sumó la franquicia de Raptors. Personalmente me afectó, porque sabía que no iba a poder ser parte de la final en el caso de llegar. Obviamente la semana previa estuve con mil dudas, mil vueltas en mi cabeza, pero siempre tuve la derecha del staff de que la decisión final era mía y que yo durante el torneo había dado al equipo muchísimo, y que no me tenía que reprochar nada si daba prioridad mi casamiento, que es una vez en la vida.

Te recarga de pilas y de energía.

Tal cual, y la verdad que vos sabés bien que siempre ponemos por delante el deporte. En el caso de mi mujer siempre me ha bancado todo, como irme a Toronto y quedarse sola acá, por ejemplo. La verdad que era un momento de poner por delante a mi familia, porque organizar un casamiento es un desafío enorme. Fue buenísimo que el staff me entendió y se puso en mi lugar. El plantel era grande y la tercera línea estaba muy pareja, jugó Charlie (Deus) de 8 y anduvo impecable.

Está buena esa relación, uno lo ve fuera y se nota que vas acompañando a un jugador joven.

La realidad es que lo aprendí con Ale (Nieto), compitiendo el puesto con él. Durante todo el proceso a Japón, en gran parte me tocó estar atrás de él, aprendiendo. Yo disfruté muchísimo que Charly haya tenido su chance y haya jugado bien. Fue un placer para mí verlo de afuera y disfrutarlo con él. Y así fue en Japón, cuando le ganamos a Fiji y jugué yo y no Ale. Es un resultado de los dos, es la competencia sana. Charlie en el vestuario había puesto mi foto junto a la de él. Es parte de armar un buen grupo humano, que se apoya a todo y de disfrutar, de estar en un grupo donde disfrutás.

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Mundial de rugby