Mercados confusos
Columna de opinión publicada en El Observador Agropecuario
Mientras caen los precios de los granos, la Bolsa de Valores estadounidense amenaza con una corrección, el oro rebota algo y los precios de los campos en Estados Unidos han seguido subiendo. Una fenomenal confusión de tendencias en las que hay que tener la cabeza muy fría para tomar buenas decisiones.
En relación a los granos: no hay nada más fuerte en estos mercados que los denominados “fundamentals”. Es posible que, circunstancialmente, los precios puedan ser movidos por consideraciones técnicas, pero solo cuando los fundamentals lo permiten (cuando no hay noticias relevantes en el balance de oferta-demanda). A la larga, los mercados de alimentos siguen el flujo de producción y comercio mundial, y ahora lo que tenemos en el menú son súper cosechas. La tendencia está dada y los precios se mantendrán a la defensiva por un rato largo.
La bolsa estadounidense muestra una situación no tan clara, pero tampoco tan complicada: no ha parado de subir por más de dos años, de la mano de la ayuda del gobierno federal que sigue inyectando dinero para mantener los mercados, y la tasa de interés baja. Ya hay señales de que en el curso de los próximos meses la Fed irá reduciendo sus ayudas y, por lo tanto, hay temor de que ante una suba de tasas los mercados caigan. Esto seguramente va a pasar, aunque nadie sabe el timing exacto.
Los precios de los campos en Estados Unidos no podrán mantenerse ajenos a la caída de precios agrícolas, ya que la misma ha producido una caída de márgenes. Por tanto, ante el riesgo de convertirse en una “burbuja”, es probable que caigan algo en el curso del próximo año.
Nadie parece cuestionar los buenos precios de las carnes. Esta quizá sea la mejor noticia de todas.