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La campaña de vacunación contra la fiebre aftosa que deberá cumplirse en mayo, que abarcará a todos los bovinos menores de dos años, es considerada de enorme trascendencia por parte del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), dado que una parte de esos animales recibirán la segunda dosis tras ser vacunados por primera vez en febrero, permitiendo que los anticuerpos suban, y para otros será la cuarta en su vida, con lo que se logra un óptimo nivel de inmunidad.

Federico Fernández, director de la división Sanidad Animal de los Servicios Ganaderos del MGAP, informó a El Observador que desde mañana y hasta el 31 de mayo –como plazo máximo– deberán recibir la dosis cerca de seis millones de vacunos (el año pasado fueron 5,6 millones de cabezas, precisó).

Los productores que no lo han hecho hoy mismo, o a partir del viernes 2 de mayo dado el feriado de mañana, podrán retirar las vacunas en las oficinas del MGAP en todo el país, presentando la documentación que habitualmente se les exige.

Fernández destacó que, para que haya un excedente adecuado para poder atender cualquier demanda adicional que surja, hay a disposición en las oficinas 6,8 millones de dosis, no obstante existen más en las cámaras del ministerio en Montevideo.

Las vacunas, como indican las exigencias sanitarias que el país ha dispuesto, proceden de distintos laboratorios de cuatro países –no se puede producir dentro de fronteras–: los laboratorios Inova, Merial y Bayer de Brasil, Biogénesis de Argentina, Lauda de Paraguay y Vecol y Limor de Colombia.

La que comenzará mañana es la segunda campaña anual de vacunación contra la fiebre aftosa en Uruguay. La primera se realiza en febrero y establece que en ese lapso sea vacunado el 100% del rodeo bovino y, si bien resta confirmarse para 2014, es habitual que haya una tercera instancia en noviembre, cuando se vacuna a los bovinos nacidos a partir del 1° de enero del año en curso.

El profesional destacó que los productores deben tener en cuenta el valor que tiene que los animales, a la hora de ser vacunados, estén en buen estado físico, descansados y en instalaciones adecuadas. Además, se debe mantener la calidad de la vacuna asegurando la cadena de frío, llevándola refrigerada hasta el tubo.

Los animales recién se podrán mover desde donde fueron vacunados 15 días después de recibir la dosis, salvo que el traslado sea a una planta para su faena. “Es una actividad que hace tiempo el productor la tiene marcada en el calendario, sabe que debe hacerla y conoce su importancia, pero nunca debe descansarse ni bajar la guardia”, remarcó Fernández, “para que el esfuerzo siga siendo efectivo”.
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