Militares mejor valorados que sindicatos y empresas
La tarea de retirar basura de las calles, en 2010, o de reconstruir Dolores, en 2016, le permitió al Ejército acercarse a la comunidad
Era 2010, la basura se amontonaba alrededor de los contenedores de la ciudad. Entonces, la intendenta de Montevideo, la comunista Ana Olivera, recurrió a la ayuda de los militares para levantar las toneladas de residuos que se acumulaban en los barrios. Los soldados comenzaron a recorrer las calles y, con pala en mano, aportaron una solución al gobierno municipal. La escena, que se repitió en varios barrios de la capital, mostró a los vecinos saliendo de sus casas a ofrecerles agua, refresco y alimentos a los soldados que estaban realizando la tarea que los funcionarios municipales se negaban a hacer por una medida sindical. Incluso en algunos casos hubo hasta aplausos. Algo similar ha ocurrido en aquellas zonas donde las Fuerzas Armadas colaboraron con los evacuados por inundaciones.
La imagen de las Fuerzas Armadas, y en particular la del Ejército, es positiva para los uruguayos. A su vez, ha mejorado en los últimos nueve años, de acuerdo a una encuesta que el año pasado publicó Equipos Consultores. Los datos dicen que el 54% de los consultados dijo sentir "simpatía" por las Fuerzas Armadas. El 23% expresó "antipatía", mientras que 22% marcó un punto neutro. Esos números generan la envidia de sindicatos y empresarios, quienes recogen menor aprobación.Los porcentajes de simpatía que reúnen ambos sectores son de 35% y 29%, respectivamente.
Wilfredo Paiva, jefe del departamento de Comunicación Social del Ejército, dijo a El Observador que el Ejército ha tenido en cuenta esos datos y, de hecho, posee el documento donde se explican las cuestiones técnicas de la encuesta de Equipos. Pero más allá de las cifras, el coronel prefirió centrarse en lo que ve en las calles cada vez que el Ejército sale a colaborar con la sociedad.
Respecto al tornado de Dolores, por ejemplo, contó que los soldados fueron los primeros en llegar y los últimos en irse. "Estuvimos nueve meses en Dolores", dijo. Allí, también recogieron decenas de anécdotas de emocionados ciudadanos agradeciendo la ayuda que estos anónimos uniformados le habían brindado en algunos de los momentos más duros de su vida, con sus casas destrozadas. Apenas terminó el tornado, cuando la ciudad era un verdadero caos, los soldados comenzaron a recorrer la zona con el claro objetivo de disuadir a todos aquellos que, aprovechándose de la situación, pudieran intentar saquear las casas.
Otra de las decisiones que ha tomado el Ejército en los últimos meses para tener un contacto más fluido con la sociedad es modernizar su comunicación. Los militares recibirán órdenes por WhattsApp y producirán contenidos para viralizar en las redes sociales. Los temas serán variados: desde un video por el Día del Ejército hasta otro que muestre cómo se confeccionan los uniformes.
Además se harán entrevistas por Skype con tropas que están cumpliendo misión en la Antártida, en la frontera india-paquistaní o en Colombia, y se publicarán. Incluso se quiere llegar a producir un micro informativo quincenal propio con un presentador "con teleprompter".