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Aunque por aquí todavía no haya tenido un gran impacto, Modern Family es el equivalente a Mad Men en lo que refiere a comedias de televisión en Estados Unidos. Así quedó claro el domingo pasado en la edición número 63 de los premios Emmy.

Desde su lanzamiento en setiembre de 2009, la serie creada por el guionista Christopher Lloyd y Steven Levitan en asociación con los estudios Fox, logró alcanzar una audiencia de más de 12 millones y medio de espectadores en el día de su estreno. En Latinoamérica, la segunda temporada de esta serie aún puede verse por Fox, Cityfamily y CityTv.

Parte del secreto del éxito de esta serie fue revelado ayer por su director Michael Spiller, quien resultó premiado como el mejor en su puesto durante la pasada temporada televisiva: “Estamos mostrándole al mundo que no hay nada de malo en una relación amorosa entre un viejo y una joven. Y si no, que lo digan muchos de los presentes”.

Su afirmación alude a la propia trama de la serie, que trata de tres familias que escapan al modelo tradicional estadounidense. La primera se compone por Jay Prittchet (un genial Ed O’Neill, recordable por su personaje de Al Bundy en la legendaria Matrimonio con hijos) quien está casado con una colombiana bastante más joven llamada Gloria (Sofía Vergara).

Esta a su vez tiene un hijo pequeño llamado Manny (Rico Rodríguez II). Él, por su parte, tiene dos hijos: Claire (Julie Bowen), una ama de casa casada con Phil Dunphy (Ty Burrell) que es madre de Haley (Sarah Hyland), Alex (Ariel Winter) y Luke (Nolan Gould).

La tercera familia, por su parte, se compone por Mitchell (Jesse Tyler Ferguson), un homosexual que adopta a una pequeña vietnamita llamada Lily junto a su novio Cameron (Eric Stonestreet).

Los enredos de la serie se han convertido en uno de los platos favoritos del público y crítica, cosa que el domingo quedó clara. Además del galardón a la mejor comedia, la serie de Fox arrasó con los primeros cuatro Emmy de la noche.

Sin embargo, no todo su elenco pudo estar radiante de felicidad. Así, la barranquillera Sofía Vergara, que integra el elenco, volvió a quedar con las manos vacías por segundo año consecutivo, luego de perder nuevamente la estatuilla a Mejor Actriz de Reparto.

Pero esta vez quien le arrebató el premio fue, precisamente, su compañera de serie Julie Bowen. Ella fue reconocida por su papel de Claire Dunphy. “Dios mío, no sé de qué voy a hablar con mi terapeuta la próxima semana. ¡Gané algo!”, expresó una incrédula Bowen, durante la ceremonia.

Los premios siguieron durante toda la noche. Ty Burrell, también de Modern Family, corrió con suerte al alzarse con el premio a Mejor Actor de Reparto por su rol de Phil Dunphy, el esposo del personaje de Bowen.

Burrell habló de su propio padre al aceptar su reconocimiento: “Empecé a actuar algo tarde. Mi padre murió antes de poder verme actuar y no puedo dejar de preguntarme qué pensaría de todo esto ... de que vaya a trabajar todo maquillado”.
La serie incluso se llevó uno de los premios con más competencia: el de mejor guión, lo cual la legitima como un producto a la altura de otros muy galardonados como Seinfeld.

Lo que les quedó por ganar
Modern Family sólo dejó escapar los galardones de Mejor Actor y Mejor Actriz en Comedia, que justamente fueron algunos de los premios más inesperados de la noche.
Jim Parsons (el espectacular Sheldon de The big bang theory) se alzó por segundo año consecutivo con el Emmy a la Mejor Interpretación Masculina protagónica en comedia.

Le ganó nada menos que a Steve Carell, nombre que sonaba en todos los pronósticos después de seis años nominado por The Office, serie que abandonó este año. A su vez, Melissa McCarthy se impuso, gracias a su trabajo en Mike & Molly, como Mejor Actriz en Comedia a Laura Linney y Amy Poehler, que se presentaban como favoritas.

“¡Caramba! Es mi primer y mejor certamen”, dijo una radiante McCarthy con una corona en la cabeza. “Soy de Plainfield, Illinois, y estar aquí parada es bastante increíble”, dijo, emocionada

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