El presidente José Mujica debió ir sobre sus pasos en declaraciones públicas realizadas sobre el estado de Derecho en México, para salvar la relación política con una nación aliada.
El presidente José Mujica debió ir sobre sus pasos en declaraciones públicas realizadas sobre el estado de Derecho en México, para salvar la relación política con una nación aliada.
El gobierno, con esa retractación, se movió rápido para terminar con un incidente diplomático y logró que el problema durara pocas horas.
En el interín, México protestó.
La movida de Mujica de cambiar su discurso llevó al servicio de prensa de la Presidencia a difundir la nueva posición presidencial, contraria a lo que había dicho a una publicación internacional respecto a que en México hay un “Estado fallido”.
El incidente ocurrió, además, a pocos días de que Mujica viaje a México, cuyo mandatario, Enrique Peña Nieto, había elegido a Uruguay para su primera salida al exterior tras ser electo. En ese viaje, en enero de 2013, Peña Nieto había distinguido a Mujica con la Orden Águila Azteca.
México es también, el único país con el que Uruguay tiene un TLC por fuera del Mercosur, que le permitió aumentar las ventas aunque actualmente la balanza comercial es desfavorable a Uruguay, según datos oficiales.
En declaraciones a la revista Foreign Affairs, Mujica afirmó, sobre México, que “a uno le da una sensación, visto a la distancia, que se trata de una especie de Estado fallido, que los poderes públicos están perdidos, totalmente de control, están carcomidos.
Es muy doloroso lo de México”, afirmó. En la entrevista, sostuvo que la desaparición de 43 estudiantes de la ciudad de Iguala (estado de Guerrero) se debe a la corrupción instalada como una “tácita costumbre social”.
Horas después, el portal de Presidencia publicó declaraciones de Mujica en las que se solidarizó con el sistema político y el gobierno de México por la tragedia de los estudiantes desaparecidos. “Ninguno de nosotros puede sentirse completamente ajeno a los dramas que afectan hoy a los mexicanos y a otros países centroamericanos”. “Tenemos confianza en sus fuerzas, no son, ni serán, estas naciones, estados inocuos o fallidos”, explicó.
Superado
Al gobierno de México, según supo El Observador de fuentes de su embajada en Montevideo, también le interesó bajar el tono del diferendo.
No obstante, la administración de Peña Nieto marcó su rechazo a los dichos de Mujica a la revista. Protestó convocando al embajador uruguayo, José Delgado, un político del sector CAP-L que responde al ministro Eleuterio Fernández Huidobro.
Pero fuentes del Ministerio de Relaciones Exteriores también dijeron a El Observador que se trata de un tema “superado”, y ratificaron que Mujica viajará a México el 8 y 9 de diciembre para participar de la Cumbre Iberoamericana.
Los informantes dijeron que en estas horas Mujica no se comunicó telefónicamente con Peña Nieto. Asimismo, aclararon que hasta el momento no está previsto un encuentro privado de los mandatarios.
El mismo mensaje dio la embajada de México. Desde esa representación se dijo a El Observador que en los comunicados de ambos países se marcó la amistad y la historia de la relación bilateral. Aseguraron que el diferendo quedó atrás.
Los cancilleres Luis Almagro y José Antonio Meade coincidieron ayer en Chile en un foro académico sobre la Alianza del Pacífico y el Mercosur.
El diario Reforma informó que para Meade la polémica quedó “absolutamente zanjada”. El secretario de Relaciones Exteriores aceptó las precisiones que hizo Presidencia de Uruguay donde Mujica expresó su solidaridad y respeto con el gobierno de Peña Nieto.
El tema había cobrado tal notoriedad que ayer estuvo en las portadas de diarios mexicanos como El Universal, que habló de un “choque diplomático”; La Jornada, que le dedicó el título principal a la crítica de Mujica y su “marcha atrás”; La Prensa, que marcó el rechazo de la cancillería mexicana; Reforma, que destacó lo del Estado fallido; y el diario Excelsior, para quien Mujica “acusa y luego se desdice”.
Oposición
A nivel político, la oposición criticó a Mujica. El senador colorado José Amorín Batlle opinó que “lo peor de Mujica, más allá de sus dichos, es su profunda incoherencia: si son su “amigo ideológico”, él no ve nada”, escribió en twitter.
Y el excanciller Sergio Abreu señaló que las declaraciones del presidente “afectan la imagen de Uruguay”, con una opinión “inoportuna, intervencionista y selectiva”, opinó el senador blanco.
Dichos de Mujica
“Se trata de una especie de Estado fallido, que los poderes públicos están perdidos totalmente de control, están carcomidos”.
José Mujica a la revista Foreign Affairs
“Tenemos confianza en sus fuerzas; no son, ni serán, estas naciones, estados inocuos o fallidos”.
José Mujica a la secretaría de comunicación de Presidencia