Mujica prepara el terreno para volver a perder plata con Pluna
Admitió que plan del sindicato puede dar pérdidas de US$ 15 o US$ 20 millones
A las dudas que planteaba el plan de negocios de los extrabajadores de Pluna para formar una nueva aerolínea de bandera, con respecto a la financiación y la masa salarial, se suman ahora las declaraciones del presidente José Mujica, quien admitió las pérdidas que seguro tendrá el negocio armado por el sindicato. Incluso en el Frente Amplio aparecen voces discrepantes, y se prepara el terreno para que el Estado pierda dinero otra vez en el negocio aeronáutico. Pero el mandatario se consuela porque en este caso la pérdida será en un proyecto impulsado por trabajadores, y no en aportes a empresarios que buscan un lucro.
“Todos los capitalistas que han manejado líneas aéreas en Uruguay son menos 10. Capaz que con el sindicato también anda mal. Pero yo prefiero perder 15 o 20 millones (de dólares) con los trabajadores, y bueno, si salió mal, qué joder...”, aseguró ayer Mujica en una entrevista con el semanario Brecha, cuando le preguntaron acerca de algunos aspectos del affaire Pluna.
Con otras palabras y semanas atrás, el secretario de la Presidencia, Homero Guerrero, había dicho que la decisión de apostar por los trabajadores era una cuestión ideológica y filosófica. En el gobierno cierran filas detrás del gremio, e incluso el equipo económico que conduce el vicepresidente Danilo Astori lo avala, a pesar de plantear matices en cuanto al tipo y cantidad de subsidios.
Para el mandatario la cantidad de personal a contratar por la nueva aerolínea es un problema a resolver. “Esa preocupación la tenemos. Es demasiada gente. Me parece que hay que luchar por recortar un poco esos números. Los trabajadores pueden tener una ventaja, si tienen conciencia de cuidar el bien material”, aseguró Mujica.
Según establece el plan de negocios presentado por el sindicato de extrabajadores de Pluna al Parlamento, se prevé contratar a 587 funcionarios para operar los siete aviones Bombardier, de los cuales el Estado es garante de su pago ante el Scotiabank. De ellos, 501 corresponden a Uruguay, y el resto a la región, dedicados a tareas de tierra y puntos de venta en países a los que volará la nueva aerolínea. Eso implicará un costo salarial de US$ 29 millones al año, si se suman sueldos, aportes patronales a la seguridad social, aguinaldos, licencias y salarios vacacionales.
Si se compara la cantidad de personal con respecto a las aeronaves, la futura aerolínea tendrá 20% más de funcionarios por avión que Pluna Sociedad Anónima, cuando era conducida por el socio privado Leadgate.
El diputado del Frente Amplio Nicolás Pereira (CAP-L), dijo ayer al ser entrevistado en radio Universal, que considera “difícil” que una empresa de aviación pueda ser gestionada por una cooperativa de trabajadores.
En la primera versión de su plan, los trabajadores planteaban pérdidas anuales claras, que rondaban los US$ 7,5 millones, lo que con subsidios y aportes del Estado se podrían evitar.
Ahora, al momento de votarse la nueva ley de Pluna en el Parlamento (que permite al fideicomiso arrendar o vender los Bombardier), presentaron otra ecuación que aspira a empatar, pero que muestra debilidades en su financiación y capacidad de pago.
Solo basta ver que la ganancia esperada para el primer año de operaciones es de US$ 2,7 millones, si se restan los costos (variables, salariales y fijos) a los ingresos. Esa hipótesis (calculada con ingresos optimistas) no resulta viable para sustentar el pago del alquiler de los aviones, estimado en el plan en US$ 13,7 millones anuales. Por ello el sindicato pidió, entre otras cosas, dos años de gracia en el pago de los aviones, lo que representará un costo de US$ 34,4 millones para el Estado, que surge de la suma de las cuotas al Scotiabank, correspondientes a 2013 y 2014.