Mujica queda "desautorizado" por marcha atrás en tema tributario
El proyecto de rebaja de IVA continúa tal como se definió desde el astorismo, a pesar de que el presidente tenía la intención de frenarlo
Las diferencias entre el presidente José Mujica y su vicepresidente Danilo Astori sobre la rebaja del IVA fueron interpretadas por analistas políticos como un encontronazo producto del estilo de gestión del jefe de Estado, que en todo caso lo deja peor parado al verse forzado a dar marcha atrás en su posición.
El politólogo Ignacio Zuasnábar de Equipos Mori dijo a El Observador que existen antecedentes de diferencias a nivel de gobierno en la conducción económica, pero que en esta administración puede ser más notoria la visualización pública de esas desavenencias.
“Si uno analiza un poco la historia, en el período pasado tiene la intención del presidente Vázquez de negociar un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, y la no participación directa del canciller de ese momento en las negociaciones. También recuerdo en el período de Jorge Batlle diferencias fuertes diferencias entre el Ministerio de Economía y el Ministerio de Industria, con debates públicos sobre cómo conducir las líneas económicas del país”.
Para el politólogo Antonio Cardarello se trata de una “muestra más” de que el presidente tiene conocimiento de todo lo que pasa en el país, y que intenta tener la última palabra en todos los temas.
No obstante, destacó que “esa omnipresencia que tiene Mujica en todos los ámbitos del gobierno lo lleva a que muchas veces no esté informado del todo y marque contradicciones en el gobierno”.
De todas formas, señaló que forma parte del estilo de comunicación de Mujica, que elige “saltearse muchas veces a los ministros y salir directamente a los medios de comunicación a tirar la noticia. Genera conmoción y debate, y puede distraer a la opinión pública de otros temas que el estén provocando un dolor de cabeza al gobierno. Como contrapartida generan esa sensación de falta de coordinación en el gobierno”.
En el punto que coinciden los dos analistas es que la situación mella aún más la imagen pública del presidente, que debió retroceder en su posición.
“No creo que Astori haya salido desautorizado en este caso, porque en definitiva es la postura que se impone”, evaluó Zuasnábar.
En igual sentido, Cardarello señaló que si la posición del presidente se imponía el que queda “desautorizado” es el equipo económico y el vicepresidente; “pero si el presidente tiene que dar marcha atrás en su postura, esa desautorización cae en él”, como fue el caso.
“Siempre es malo para un gobierno salir a hacer anuncios cuando todas las partes no están de acuerdo, o ni siquiera conocen la iniciativa”, complementó.
Asimismo, situaciones así pueden “generar cierto desgate de la figura del presidente el que nunca se sabe cuando su anuncio va a tener un efecto real o va ser una salida a destiempo”.
Es parte de la dinámica de este gobierno y del estilo que le ha dado su gestión de gobierno, es la forma de él de hacer política y fue el estilo que lo catapultó para ser el candidato del Frente Amplio y el presidente de la República”, dijo Cardarello.
Además, agregó que con estos pasos en falso “da un espacio a la oposición para que busque desgastar al gobierno”.