No mezclar redes y corazones rotos

¿Es mejor bloquear o dejar de seguir a una expareja? ¿O es mejor seguir en contacto? Especialistas explican por qué las redes sociales hacen más compleja una separación amorosa

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18 de agosto de 2018 a las 05:00

Alguna vez te pusiste a pensar que dar tanta información de ti mismo puede jugarte una mala pasada? Cada día las personas dan un gran volumen de datos sobre sus vidas y así se convierten en lo que aparentan ser a través de la pantalla y no en lo que son en realidad. Y eso hace más difícil desvincularse de las exparejas en las redes sociales.

Las cartas escritas a puño y letra se convirtieron en mensajes de WhatsApp; las llamadas, en audios. Pero cuando uno de los dos dice que ya no va más, todo termina en vistos o en bloqueos. Para el psicólogo social Roberto Balaguer, las nuevas tecnologías modificaron las formas de las relaciones vinculares. "Ahora es más fácil poder seguir la vida de las personas sin tener que verlas o saber qué hacen", explicó a Cromo.

A pesar de que el dolor de las rupturas amorosas no cambió con el tiempo, años atrás se enfrentaba una separación con la preocupación por sanar la herida y atravesar el momento. Sin embargo, para la psicóloga Lucía Correa, el lugar que ahora ocupan las redes sociales hace que también debamos preocuparnos por la relación fallida en el contexto 2.0.

Correa indicó en entrevista con Cromo que el proceso de duelo de una relación amorosa tiende a ser más complejo y difícil de superar que un duelo de muerte. En el primer caso, la persona existe y es normal que uno quiera saber cómo está o qué hace. Por eso, la especialista consideró que las redes sociales, al convertirse en una extensión de nuestro día a día, juegan una mala pasada para superar la ruptura. Ni que hablar cuando todavía se mantiene la esperanza de volver o si todavía existen sentimientos.

Para Silvia Sanz, psicóloga clínica y sexóloga española, saber cómo una antigua pareja rehace su vida o parece estar feliz mientras que la otra persona atraviesa la etapa de duelo dificulta la superación. "Las redes sociales ayudan poco", agregó.

¿Hablamos?

Revisar sus fotos, mirar sus historias o hasta buscar qué hacen sus amigos; todos hemos pasado por esto en algún momento. Negamos constantemente lo que pasa o lo que sentimos y nos preocupamos por lo que hace la otra persona solo con el fin de enojarnos o echarnos la culpa.

Sin embargo, la primera recomendación de los profesionales es hacer lo posible para mantener distancia. Un espacio sin contacto y sin revisar sus redes sociales ayuda a aceptar y a superar la ruptura. Correa consideró que es necesario que no quede nada pendiente con la otra persona para cerrar el ciclo.

De la misma manera, Sanz planteó que mantener un vínculo online puede generar malas interpretaciones. Vamos a reconocerlo: tendemos a hacernos la película, por ejemplo, si vemos una foto de nuestra expareja con otra persona, pensamos que ya nos reemplazó con alguien más; si lo vemos en línea en WhatsApp, pensamos que está hablando con otro/a.

El duelo tiene diversas etapas: negación, enojo, resignación, aprendizaje y aceptación. Cada una de las personas, dependiendo de diversos factores, tiene ritmos diversos en el proceso del duelo y puede que, a veces, cambie el orden de las fases o alguna se repita.

Algunas personas consideran que bloquear o eliminar a sus exparejas solo refleja cierto grado de inmadurez a la hora de sobrellevar la ruptura. Por eso la mayoría tiene en cuenta que lo mejor es recurrir a ocultar sus publicaciones para no tener presente lo que hace la otra persona por más insignificante que sea.

El problema radica en que la necesidad de saber qué está haciendo la otra persona es tan alta que, por más que se recurra a bloquearlo y eliminarlo, en las redes siempre hay otras formas de estar pendientes del otro. Para Correa, Facebook, Instagram o Twitter son túneles que nos llevan siempre al dolor.

¿Esto tendría repercusiones en el duelo? Si. Los profesionales consultados aseguran que si, por ejemplo, llegamos a ver en las redes que nuestra expareja está en la etapa de superación y nosotros estamos en una fase anterior, esto podría bloquear el proceso del duelo o de superación.

Por ejemplo, si vemos a nuestro ex con una nueva pareja, podríamos estancarnos en el proceso de la resignación y esto haría que nuestro proceso se enlenteciera o estancara. Podemos entrar en el arrepentimiento, la obsesión o la culpa y así es como el duelo sentimental se vuelve caótico. Y, de nuevo, todo es peor con redes sociales y, entre todas ellas, Instagram es la más hiriente por ser la más visual.

Por otra parte, Correa explicó que las personas también tienden a mostrarse en las redes sociales felices para que la expareja vea que está bien y que rehace su vida, con la intención de generar un acercamiento. "A esto le llamamos pensamiento mágico, que se tiene a nivel inconsciente a pesar de que todos los actos se hacen a nivel consciente", concluyó.

El caso es que si logramos hacer el duelo correcto y pasar a la etapa del enojo y de la resignación, los psicólogos insisten en que nos contactamos con nosotros mismos. Si no completamos el duelo, no llegamos a la aceptación y nunca vamos a poder tener un vínculo amigable o saludable con la otra persona.

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Yo te propongo

Un estudio publicado en la revista Cyberpsychology, Behavior and Social Networking señala que más de la mitad de los participantes (el 54%) seguía siendo amigo de su ex en las redes sociales, pero no mantenía un contacto frecuente. El 25% borró al otro de su lista y el 12% se encontró con que lo habían borrado primero. Y resulta que, según el informe, mantener el contacto virtual con un ex podría hacer que el deseo sexual hacia él aumentara y que se echara de menos la relación.

A pesar de que hayamos decidido bloquear o eliminar a un ex, de alguna manera Facebook, Twitter e Instagram siempre nos dan información. Y no se puede subestimar el efecto de recibir estos datos.
Los profesionales coincidieron en que lo más sencillo sería dejar de tener contacto virtual con el otro; es decir, también hay que dejarlo en el mundo digital para apaciguar el dolor de la separación.

Como es complicado –tal como reza uno de los estados posibles de relación en Facebook–, en 2015, esta red comenzó a probar una función que permite ver menos el nombre (incluso como sugerencia a la hora de hacer una publicación) y la foto de perfil de una expareja sin tener que retirar a la persona de la lista de amigos o bloquearla. Además, Facebook ofrece la opción de que la expareja vea menos de lo que uno publica y la de editar quién puede ver las fotos pasadas con esa persona, así como retirar las etiquetas en las que ambos aparecían juntos.

La forma mediante la cual se pone fin a una relación tiene una gran incidencia, así como también si se intenta mantener un vínculo. Para Correa, si la pareja duró mucho tiempo, la ruptura se procesa con el paso del tiempo y es menos dolorosa que cuando cortamos abruptamente con alguien. Sin embargo, puede que las diversas circunstancias de la vida lleven a mantener un leve contacto con esa persona.

Para Balaguer, si el vínculo fue bueno, la tecnología permite mantener un trato saludable y amigable y también permite mantener lo bueno de esa relación amorosa. “Y así tener una separación menos traumática”, afirmó. Por su parte, Correa consideró que si el rompimiento se dio en malos términos, “la persona tiende a realizar una búsqueda de contacto más constante siempre con alguna excusa”.

En este caso, para Balaguer es importante que pueda recortar los grupos de pertenencia donde están ambos, para evitar seguir en contacto con el tiempo. “Más que nada ahora que existen los grupos de WhatsApp”, agregó.

De todas formas, la decisión de mantener o no el contacto depende de cada relación y del estilo y la personalidad de cada uno. A juicio de Sanz, es importante entender que seguir el vínculo con nuestra expareja en las redes implica aceptar y seguir con la relación desde otro estado. Es decir, pasar de la relación amorosa a una simple amistad. Por eso siempre la recomendación va a ser que, en un principio, se recorten los lazos virtuales.




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