Empezar algo propio era un aprendizaje más que necesitaba aparte de la facultad” fueron las palabras de Natalia De Lilla (26) quién fundó y lleva adelante la marca de ropa femeninaBanana Split (www.bananasplit.com.uy). Cursa diseño textil en la Escuela Universitaria Centro de Diseño (EUCD). Era empleada en una trading (espacio donde diseñadores trabajan para diferentes marcas que generalmente confeccionan en China) de ropa para hombre. Pero el año pasado, sintió el deseo de comenzar a hacer algo por su cuenta que le sumara a sus conocimientos académicos. Fue ahí cuando una de sus mejores amigas, María Belén Nieves, le planteó la idea de crear su propia marca.
Con una inversión inicial de U$S 1.700 y muchas horas de dedicación y planificación, De Lilla diseñó y confeccionó alrededor de 30 prendas con las que se presentó en una feria de diseño que tuvo lugar en W Lounge. “Me fue muy bien porque logré contactar personas para hacerles ropa” explicó la diseñadora a Café & Negocios Emprendedores. Esta fue su primera experiencia en la realización de prendas para vender, ya que anteriormente solo había realizado para trabajos de la facultad.
Si bien es ella la que se dedica full time a Banana Split, encargándose de todo el proceso de la ropa, desde diseñar, cortar, confeccionar y hablar con los talleres cuando terceriza trabajo, recibe la ayuda de su amiga desde Brasil que la asesora con las tendencias,colores e ideas de ese país, y de su novio, Nicolás Ovalle, quien se encarga de aportar una hoja de ruta clara y un plan de trabajo a largo plazo. “Los aportes de ambos son importantes para mantenerse enfocado y en movimiento”, agregó De Lilla.
Relación con el mercado
Para comenzar, probó con las telas y los materiales que podía encontrar en Uruguay. Luego empezó a trabajar con materiales que traía del exterior. “Me he hecho amiga de gente que tiene casa de telas, que ya me conocen y saben cuáles son mis requisitos para comprar, incluso, muchas veces les llega mercadería que me la guardan para mí”, agregó la diseñadora.
La recepción de los usuarios, según cuenta la emprendedora fue muy buena. “La aceptación del público es muy importante y esto ocurrió porque la gente está buscando diseños originales y uruguayos”. Además de esto, destaca que la colaboración y el apoyo de su familia y amigos, fue muy importante para llegar a su primera colección que llamó Liberdade y fue lanzada este verano.
Con respecto a las perjuicios que le pueden generar las facilidades que tienen los usuarios para comprar y traer ropa de Estados Unidos, De Lilla afirmó que para competir con esas cuestiones es que busca diferenciarse por la calidad y por ser un producto nacional. El espíritu de Banana Split “es poder desarrollarse como una marca que no responda a la velocidad del fast-fashion, sino del slow-fashion”, agregó la emprendedora. Es decir, que las prendas no sean descartables “como ocurre con las que se trae en ese tipo de compras”, sino que sea un producto que la gente pueda conservarlo por un tiempo más largo que solo una temporada. Lejos de jugarle en contra la durabilidad de las prendas, dijo que las mujeres no dejarán de comprar porque el género femenino es “muy especial con la ropa”.
Para De Lilla, la industria textil a nivel global está experimentando un gran cambio y Uruguay está en un buen momento en cuanto al diseño local, por lo que los usuarios pueden encontrar propuestas variadas y de muy buena calidad. Con la empresa buscan ser un agente de valor agregado a la industria local y alcanzar diferentes mercados a través de internet.Este es su objetivo a largo plazo.
Estilo propio
Las prendas de Banana Split si bien siguen tendencias mundiales se basan principalmente en un estilo minimalista. “Apuntamos a cortes que sean simples y que le puedan quedar bien a todas las mujeres”, explicó la diseñadora, quien confesó que el tema de los talles es muy importante en su emprendimiento. La ropa se caracteriza por ser a la cintura lo que marca el cuerpo y lo estiliza: “Es diferente a lo que hay en el mercado, son cortes bastantes arriesgados”.
Esta originalidad a la que apunta la marca no se ve reflejada en el costo de las prendas, aseguró De Lilla. Los precios rondan entre una remera a $ 600 y un vestido de fiesta a $ 1.500.
Banana Split aún no tiene locales establecidos: la estrategia es primero colocar sus productos en locales multimarca para que sea más fácil la llegada a los consumidores. Por el momento, las ventas son únicamente por Internet a través de su página web o su Facebook. La forma de pago es únicamente a contado. La emprendedora explicó que llegar a locales multimarca habilitará más opciones para pagar.
El consumidor se puede hacer de su prenda dirigiéndose al taller de Banana Split con previa coordinación de horario mediante las redes sociales, o solicitando que se la envíen sin costo a domicilio.
Liberdade
Si bien la idea de la empresa existía desde el año pasado, este verano lanzó su primera colección “en serio”, según la diseñadora.
El nombre Liberdade, - Libertad en portugués- surgió en Sao Paulo, donde la empresaria asistió a unas charlas de ventas online - único asesoramiento al que recurrió para hacer realidad este proyecto.
“El nombre de la colección para la cual ya venía bocetando, seleccionando materiales y diseñando estampados, apareció sin querer y con mucho significado. Por error tomé una línea de subte que no debía, terminando en la estación Liberdade. El llamado por el altoparlante fue muy claro respecto al momento en el cual se encontraba mi proyecto, “próxima estação: liberdade”, dijo.
Ya se encuentra trabajando para la colección de invierno, de la que no adelantó ningún detalle. Aseguró que aún no tiene nombre porque primero quiere tener las prendas. “Si bien los diseños y estilos van marcados por un camino y una estética, prefiero decidir cómo llamarlas cuando pase el proceso de creación y vea qué sentimientos me genera”, concluyó la emprendedora.
Nueva marca Banana Split busca posicionarse desde el slow fashion
El proyecto de la diseñadora Natalia De Lilla, lanzó este verano su primera colección Liberdade, con estilos originales, que buscan lucir bien en todas las mujeres y diferenciarse por ser productos nacionales y de calidad