Ofrecen pollos para vender carne vacuna
Las carnicerías tienen ofertas para atraer a los clientes
En algunas carnicerías las ofertas de pollo se utilizan como estrategias comerciales para incentivar la venta de carne vacuna, por lo que por el momento no se visualizan comercios que estén vendiendo el producto de EEUU. Se trata de una importación de muslos que ingresó al país aproximadamente hace unos dos meses en una cantidad que inicialmente ha sido muy pequeña.
En una recorrida efectuada ayer por un equipo de El Observador no fue posible encontrar comercios con la oferta del pollo estadounidense.
En un establecimiento visitado se creyó erróneamente que estaba comercializando el referido producto importado. La oferta era de 2 kilos de muslos a $ 95, frente a un precio de $ 120 que se maneja por esta oferta en la mayoría de las carnicerías.
Sin embargo, Andrés, uno de los encargados de la carnicería Nico Carnes, en Veracierto próximo a Camino Carrasco, explicó a El Observador que con esa oferta el comercio prácticamente no tiene ningún margen de ganancia. Se puede hacer por el precio que se adquiere, que se logra por las compras de buen volumen a la industria avícola que las provee. Esto permite armar una estrategia de venta agresiva para captar muchos compradores y que de esa manera también, luego de estar en el negocio, se interesen por otros productos como la carne vacuna, por ejemplo.
A los precios que hoy tiene la carne vacuna no es posible atraer clientes y por esa razón se utiliza la promoción de dos kilos de muslos por $ 95 en los pizarrones ubicados sobre la vereda, explicó el carnicero.
La oferta de muslos de este negocio que estaba a $ 120 los dos kilos fue rebajada el martes pasado y ha dado muy buenos resultados.
Andrés explicó que ha bajado la venta en general de los comercios y por lo tanto había que hacer algo para que la gente entre al negocio. Por otra parte, el carnicero no tenía conocimiento de la importación de pollos de Estados Unidos, que tampoco le interesa. Dijo que el pollo que se importa es congelado y en su opinión no tiene mayor aceptación porque el consumidor local está acostumbrado al pollo fresco.