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El clima que ha imperado en las últimas semanas en el país, con lluvias constantes y escaso sol, se asemeja al humor de los operadores turísticos que ayer le plantearon al gobierno los problemas que han padecido desde que comenzó la temporada estival. Todos los sectores y todos los destinos turísticos del país estuvieron representados en el encuentro en el hotel Mantra de Punta del Este, en el que hubo unanimidad para expresar los inconvenientes registrados en el rubro desde diciembre pasado.

Como suele suceder en los primeros días de febrero, el Ministerio de Turismo y Deporte, encabezado por Liliam Kechichián, recibió a los operadores para evaluar cómo viene la temporada de verano. Los números no son alentadores: empañados desde un inicio por la falta de turistas argentinos, se sumó en las últimas semanas las abundantes lluvias que no cesan. “El asunto está muy bravo”, dijo a El Observador, Walter Sobrero, presidente de la Cámara de la Industria Hotelera Turística, quien participó del cónclave.

El empresario señaló que, en un promedio de todos los rubros y de todos los destinos –desde Montevideo hasta las termas en Paysandú y Salto, pasando por Punta del Este, Piriápolis, Costa de Oro y Rocha–, la caída del turismo fue de 20% respecto a la temporada de 2013. “Hubo menos estadía y menos consumo, y el golpe de gracia lo vinieron a dar las lluvias”, aseveró. Sobrero también dijo que en el encuentro se les recordó a las autoridades el aumento de las tarifas en los servicios públicos y la baja rentabilidad de los negocios relacionados con el turismo.

El Ministerio de Turismo, mientras tanto, presentó los números del cierre de enero, donde no hubo mayores sorpresas para la evaluación que habían realizado los operadores privados. En total, la visita de turistas cayó 9% en enero. El arribo de turistas argentinos disminuyó 15% respecto a la temporada pasada, empero, los brasileño aumentaron 30%.

Jesús Ramos, presidente de la Corporación Rochense de Turismo (CRT), institución que engloba a todos los sectores turísticos del departamento y en el que están representados los privados y públicos, dijo que resultó “unánime” el pensamiento de que todos los sectores tuvieron problemas para afrontar la temporada. La baja de argentinos, que no llegaron en masa debido a las restricciones al acceso a los dólares y al tipo de cambio, se sufrió en todos los destinos.

“Los operadores han invertido como nunca en Rocha, pero se quiere tener plata de bolsillo en enero y esto no ha tenido un retorno inmediato. Ha sido lento y ahora es peor con los temporales”, comentó el titular de la CRT. Ramos quiso dejar en claro que las autoridades no son las únicas culpables, pero que hay puntos a mejorar, sobre todo desde el punto de vista impositivo donde el gobierno “tiene que flexibilizar”.

Combate a informalidad

En la presentación de la Asociación de Inmobiliarias de Puntas del Este, el foco de los privados estuvo puesto en el combate en la cada vez “más elevada informalidad” con la que debe lidiar el sector. “En ese sector es muy difícil pronosticar y comprar porcentaje de ocupación porque la informalidad es cada vez mayor”, dijo a El Observador el presidente de la gremial, Andrés Jafif.

En Maldonado hay 380 inmobiliarias registradas ante el Ministerio de Turismo. No obstante, Jafif sostiene que ese número se reduce “año tras año” porque cada vez es “más difícil mantenerse en pie”. Agregó que todas las empresas que cierran de alguna manera terminan ingresando al mercado informal. Jafif dijo que el sector esperaba un “mala temporada” porque se “venía venir”. Por ese motivo, la Asociación de Inmobiliarias de Punta del Este le reclamó ayer al Ministerio de Turismo que tenga en cuenta el sector cuando promociona al país. “Es claro que este temporada el sector mobiliario fue uno de los más perjudicados”, aseguró el operador del principal balneario de la costa uruguaya.
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