Cuatro años después de la renuncia de ETA a la violencia, el País Vasco va dejando poco a poco atrás el miedo y las divisiones que generó la lucha armada de la banda independentista y empieza a respirar con normalidad.
País Vasco aprende a sanar las heridas tras violencia de ETA
El terror del grupo separatista dejó más de 800 muertos en 40 años
