Para el BID, la región debe preparase para enfrentar vientos en contra
El organismo internacional plantea a América Latina que cuide el frente fiscal
El crecimiento de Latinoamérica y el Caribe del entorno de 3% al 3,5% que se prevé para este año “probablemente no sería suficiente para atender sus crecientes demandas sociales”, afirma un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo, difundido ayer en Washington.
Se trata del informe macroeconómico de América latina y el Caribe de 2014 que analiza “cómo pueden reaccionar los países de la región” en un escenario potencialmente favorable pero en el que existen “riesgos que pueden tener consecuencias perdurables sobre el crecimiento de la región”.
El documento, titulado "La recuperación global y la normalización monetaria, ¿cómo evitar una crónica anunciada?", augura que un mayor crecimiento de EEUU, como el que está previsto, beneficiará a México, Centroamérica y el Caribe por sus fuertes vínculos comerciales con Washington. En cambio, América de Sur sería perjudicada pues tiene menos negocios con EEUU y más con China que empezó a crecer a un ritmo más lento.
El estudio, coordinado por Andrew Powell, afirma que la suba del PIB más lenta en Brasil y en México “se explica esencialmente por la falta de crecimiento de las economías avanzadas”. Y acerca de Brasil, proyecta un escenario más complicado por la desaceleración de China. “Los países de América del Sur están más expuestos a un impacto negativo en el crecimiento chino y se beneficiarían menos del alto crecimiento de Estados Unidos”, afirma.Aunque no lo dice, Uruguay es un país que calza en ese cuadro porque es más dependiente de China que de EEUU.
El BID plantea a los gobiernos que encuentren “maneras de mejorar el potencial de crecimiento”. En ese sentido, sugiere mejorar la productividad de la economía que está muy rezagada en América Latina, respecto a otras regiones como Asia.
En otro capítulo, el BID advierte acerca de un deterioro de las finanzas públicas en 2013. “En el país típico de la región el resultado fiscal sigue tres puntos porcentuales del PIB por debajo de los niveles anteriores a la crisis”, de 2008, explica.
Luego de analizar las políticas fiscales, concluye de que “se han deteriorado” los niveles de deuda y ha habido aumento del gasto público. Por un escenario algo más adverso, propone la reconstrucción de los amortiguadores fiscales mediante una política fiscal más estricta”. Una medida de ese tipo “sigue siendo una prioridad clave en la región”, afirma.
En Latinoamérica, dice, la política “fue expansionista más que contracíclica y los saldos fiscales se han deteriorado”. Para revertir esa situación plantea “reformas institucionales para limitar la probabilidad de que dichas medidas fueran expansionistas en lugar de contracíclicas”.
Un problema que preocupa al BID, que no involucra a Uruguay, es el endeudamiento empresarial que “ha aumentado considerablemente” de la mano del crecimiento de las compañías exportadoras que se financian tanto en sus países como en terceros mercados financieros.
El estudio analizó el impacto que tendrá el cambio de la política monetaria de EEUU (reducción paulatina de compras de papeles públicos) y la expectativa de suba de las tasas de interés (que han estado en cero por ciento).
Lo más probable, asegura, es que se reducirán los ingresos de capitales a la región. “Si se produce un aumento del 0,5% en el nivel previsto de las tasas de interés a corto plazo de Estados Unidos en 18 meses, esto llevaría a retiros de cerca del 5% del stock de dichos fondos”, se estima en el trabajo. Acerca de este nuevo escenario internacional, el BID plantea a los países “restaurar los amortiguadores y mejorar las instituciones para potenciar la capacidad de respuesta ante cualquier shock negativo”.
Esa reacción a la baja de los inversionistas puede suponer pérdidas del PIB que oscilarían entre 1% (Colombia) a casi 5% (Perú). Y advierte acerca de un “efecto persistente” porque puede llegar a reflejarse dentro de dos años. Para el BID, es probable que “los países crezcan a un ritmo inferior a su potencial si no hay capital suficiente disponible para mantener los déficits estimados de cuenta corriente”.