Hace un tiempo, tanto que parece décadas –pero que son solo segundos en la evolución de la tecnología– algunos mortales usábamos agendas electrónicas o celulares casi inteligentes que funcionaban con un pequeño lápiz. El Palm Pilot era uno de ellos y resultaba cómodo, funcional y poderoso para su época. Luego llegaron las pantallas táctiles y todo pasó a solucionarse con el desliz de un dedo.
Para volver a escribir
La familia de Samsung ha crecido en tamaño y poder con Note 5