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Pensamiento de diseño para Uruguay

Esta manera de pensar y hacer puede ser la forma de que Uruguay salga de su densa pasividad

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09 de agosto de 2018 a las 05:00

La primera edición de "LOOP: Semana de la Innovación" organizada por la Universidad de Montevideo, la Universidad ORT, la Universidad Claeh, la Universidad Católica y la Universidad Tecnológica del Uruguay finalizó la semana pasada en Montevideo.

La actividad que implicó el Primer Encuentro Latinoamericano de Jóvenes Egresados del programa "University Innovation Fellows" de la Universidad de Stanford, programa que forma Agentes de Cambio, fue un éxito en concurrencia y en aprendizaje.

La actividad fue patrocinada por la Agencia Nacional de Desarrollo (ANDE) y la Embajada de EEUU en Uruguay. Cuenta también con el apoyo de Easy Taxi, Smart Talent de Uruguay XXI, la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANNI), Acceso Fácil y el Festival Internacional de Innovación Social (FIIS).

En la oportunidad cientos de uruguayos en su mayoría jóvenes se juntaron a aprender o a perfeccionar diversas técnicas para aprender a innovar y a emprender. Una de las herramientas que se llevó todos los aplausos fue el pensamiento de diseño o design thinking.

El pensamiento de diseño consta de cinco pasos a seguir en el camino de emprender. El primero consiste en empatizar con el entorno, comprender el problema, para, en un segundo paso, poder definir una solución. Luego se idea la solución y se crea un mínimo prototipo viable. El último paso es testear, evaluar lo conseguido y hacerle ajustes hasta tanto cumpla su objetivo .

Para el pensamiento de diseño no hay problemas sin solución. Solo hay que trabajar en equipo, conocer los problemas, idear respuestas viables, construir prototipos y validarlas para su ejecución sin temor a fracasar. El fracaso es el mejor aliado de una nueva idea, un simple obstáculo para sortear con el fin de alcanzar las metas soñadas.

A once meses de las elecciones internas y a más de un año de las presidenciales quienes piensan correr la carrera por el poder deberían incorporar esta forma de resolver problemas y encerrar a sus técnicos a idear nuevas soluciones para los problemas de siempre.

Uruguay se merece un sueño colectivo donde las nuevas generaciones sientan que un futuro de esperanza, desarrollo personal y orgullo de pertenencia vuelvan a estar arriba de las agendas y los discursos de los políticos.

El método de pensamiento de diseño ideado en la Universidad Stanford por un ingeniero y un diseñador, es hoy aplicado en todo el mundo para encontrar soluciones originales y creativas para problemas que parecían eternos y sin solución. Uruguay y los uruguayos tienen derecho -y hasta la obligación- de volver a tener un sueño posible y no vivir una inercia cansina. Un sueño que tenga raíces bien profundas en la realidad, pero alas bien ágiles para volar muy alto. Es de esperar que todos estos jóvenes que participaron de estas jornadas asuman su destino y con sus ideas creativas, su formación y sus ganas de superarse nos lleven a un país mejor, donde Uruguay no se vea como problema sino como solución.

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