Pensar en el retiro, antes de que sea tarde
Prepararse de manera adecuada para el retiro es uno de los mayores objetivos financieramente
Nos vamos a quedar sin ahorros 10 años antes del final de nuestra vida. Y las mujeres, más longevas y con más períodos de no trabajar (y, menos aportes), estamos en una situación aún más comprometida. Es la conclusión de una investigación del Foro Económico Mundial en diferentes países –incluyendo Estados Unidos, Australia, países europeos y de Asia- publicado en junio 2019 y consignado por Bloomberg. Uruguay no está incluido en el estudio pero sus conclusiones aplican a la realidad local.
Las causas del problema también. El origen de esta situación es algo muy bueno: somos más longevos. Y la expectativa de vida continúa creciendo. Pero los sistemas de pensiones no se adaptaron en forma acorde. Así, los tradicionales planes de beneficio definido –también llamados de reparto (donde, como en el BPS, la jubilación es un porcentaje de los ingresos de los trabajadores)- están crecientemente desfinanciados y cobran cada vez mayor importancia los planes de contribución definida (que, como en el caso de las AFAP, la jubilación depende de los aportes realizados y de la rentabilidad de las inversiones). Así, vamos a depender cada vez más de nuestros ahorros para la parte final de nuestras vidas.
El siguiente cuadro muestra la expectativa de vida una vez agotados los ahorros. Es decir por cuánto tiempo sobreviviremos a nuestra reserva de dinero (we outlive our Money). El caso de las mujeres japonesas es particularmente preocupante: vivirán 20 años más de lo que logren ahorrar para su retiro. Aquí el problema central no es la falta de ahorro - ellas lo hacen al menos tanto como en otros países- sino que viven más tiempo y escogen opciones muy conservadoras (y con baja rentabilidad) para invertir sus ahorros jubilatorios. Son opciones muy apropiadas para objetivos de corto plazo, como comprar una casa, pero no para aquellos de muy largo plazo, como la jubilación.
La realidad es más fuerte que la voluntad
El desafío de prepararnos para un retiro financieramente seguro está recayendo cada vez más en los individuos.
De hecho, prepararnos adecuadamente para nuestro retiro es uno de nuestros principales objetivos financieros. Quedarnos sin ahorros al final de nuestras vidas nos deja sin opciones más que recurrir a la ayuda de nuestros allegados o a reducir nuestro nivel de vida. En otras palabras: el ajuste se hará de una forma o de otra. La realidad es más fuerte que la voluntad. Y si no tomo decisiones a tiempo, lo hará la realidad por mi. En este caso, lo hará en la vejez, en una etapa de gran vulnerabilidad.
Este no es el único desafío financiero para el que debemos prepararnos. De hecho nos enfrentamos a cada vez más desafíos financieros. Pero no estamos capacitados para afrontarlos.
No hay indicadores de educación financiera para Uruguay, pero sabemos que a nivel global son muy bajos. Un ejemplo cercano es el de Argentina, que una encuesta realizada por el Banco Central y la CAF en 2017 la ubicó entre los países con menor instrucción financiera: en el puesto 37 de los 39 países analizados.
Mejores decisiones para manejarnos mejor
El dinero está muy presente en las vidas cotidianas. Tomamos decisiones financieras todos los días: desde si tomar un café en casa antes de salir o hacerlo en un bar; si comprar un auto que vale 10 o uno de 25, si ahorrar o jugar a la lotería.
Vivimos en una sociedad de consumo que con frecuencia lleva al sobreendeudamiento.
Estudios muestran que personas con menor educación financiera ahorran menos, se endeudan más, realizan transacciones en forma menos eficiente y más costosa, y son mas susceptibles a ser víctimas de fraude o engaño. Las personas instruidas financieramente toman decisiones informadas y efectivas en temas que van desde presupuesto diario hasta la planificación de largo plazo. Relevan información importante para la toma de decisiones, desarrollan habilidades requeridas para evaluar opciones y planifican sus necesidades futuras.
Organismos internacionales como la CAF el BID, OCDE y Banco Mundial promueven la instrucción financiera con el objetivo último de reducir la pobreza y mejorar el bienestar de la población. La inversión en educación y cultura financiera está asociada a mayor desarrollo económico y menor fragilidad financiera.
Creamos este espacio para presentar los desafíos financieros a los que nos enfrentamos y como afrontarlos mejor. Distintas personas tenemos diferentes necesidades y objetivos. Pero hay ciertos pasos a seguir, hábitos a adoptar, que mejoran el bienestar financiero.
Prepararse con tiempo y aprender a pensar en estos temas aumenta nuestras chances de mejorar nuestra calidad de vida. Porque son del tipo de decisiones que cuando uno las toma a tiempo y con información, mejora los resultados. Estamos a tiempo solo si lo hacemos con tiempo.
Tener más dinero no hace que una persona sea mejor o más feliz, pero permite tener más oportunidades y más opciones. Manejarnos mejor en temas financieros y prepararnos mejor para los desafíos nos dará tranquilidad, a nosotros y a nuestras familias.
No es difícil. Requiere disciplina y hábitos.