"Fui despedida por @JeffDean por un correo que envié a Brain women and Allies (un servidor interno de correo electrónico de Google). Mi cuenta corporativa ha sido cortada. Así que he sido despedida de inmediato :-)". Así anunciaba su despido
"Fui despedida por @JeffDean por un correo que envié a Brain women and Allies (un servidor interno de correo electrónico de Google). Mi cuenta corporativa ha sido cortada. Así que he sido despedida de inmediato :-)". Así anunciaba su despido
Gebru, científica informática eritrea-estadounidense, era una de las pocas investigadoras negras del equipo del gigante informático, que actualmente cuenta, en general, con un 1,6% de mujeres negras empleadas. La científica había estado trabajando en un artículo de investigación sobre las consecuencias no deseadas en los sistemas de procesamiento del lenguaje natural, que son las herramientas utilizadas en el campo de la computación para automatizar la creación de textos escritos. En la investigación, discute consecuencias ambientales de estos sistemas y revela fallas en una nueva generación de tecnología del lenguaje, incluido un sistema creado por Google, informó el New York Times.
El documento fue enviado a Google para una revisión interna procedimental en la que la empresa declaró que "no estaba a la altura de sus estándares porque ignoró demasiadas investigaciones relevantes". Ante estas circunstancias, Gebru envió un correo electrónico a sus colegas expresando su frustración y detallando cómo altos mandos estaban intentando bloquear sus investigaciones, alegando la existencia de un silenciamiento de "voces marginadas".
En el correo, filtrado por Platformer, la científica declaró: "
La científica, ante el rechazo de su publicación, también había trasladado a su superior una serie de condiciones necesarias para que ella pudiese continuar trabajando, entre las que se encontraba la revelación de las personas que estaban detrás del bloqueo de su artículo.
Días más tarde, e"aceptando" su supuesta renuncia: "Creemos que el final de su empleo debería ocurrir más rápido de lo que refleja su correo electrónico porque ciertos aspectos del correo electrónico que envió anoche a los empleados que no son gerenciales en el grupo de cerebros reflejan un comportamiento que es inconsistente con las expectativas de un gerente de Google. Como resultado, aceptamos su renuncia de inmediato, con vigencia hoy".
Tras este correo, Gebru confrontó los hechos en su cuenta de Twitter. Alegó no haber renunciado: "primero había pedido condiciones simples y dije que respondería cuando regresara de vacaciones".
Ante este conflicto, miles de personas, miembros del personal y participantes, firmaron una carta de protesta solidarizándose con la científica. En ella, declaran estar ante una censura de investigación sin precedentes y ante una situación de racismo, gaslighting y despido en represalia. La carta concluye con tres demandas: una reunión de los responsables con el equipo de IA ética, transparencia al público general, y el compromiso de Google Research con la "integridad de la investigación y la libertad académica".