Polémica por el empleo de atentados terroristas en videojuegos
Un videojuego sobre la masacre de Columbine ha reabierto en EEUU la polémica en torno a los llamados "juegos con conciencia", que como reclamo utilizan atentados como los del 11-S en Nueva York y el 11-M en Madrid
La controversia se ha desatado después del éxito alcanzado por el juego "Super Columbine Massacre", que tras aparecer en un reportaje en un diario local dobló en un mes el número de descargas que había registrado desde que apareció el 20 de abril de 2005, en el sexto aniversario de la matanza en ese instituto estadounidense.
Según el creador del juego, Danny Ledonne, su única intención era, sin embargo, retar a la gente a que reflexionara sobre la matanza, algo que el profesor Alexander Galloway, de la Universidad de Nueva York, define como "un reflejo crítico de lo que sucede en la vida diaria, repleta de luchas, dramas personales e injusticias".
Frasca es el ideólogo de lo que ha denominado "news gaming", nombre que sirvió también para bautizar a su compañía, y que define a un tipo de juegos basados en noticias de actualidad.
A medida que el jugador causa víctimas civiles otros ciudadanos de la ciudad se convierten en terroristas para vengar su muerte.
Frasca defiende que los juegos y las simulaciones por ordenador pueden "hacer pensar" sobre lo que sucede en el mundo, y son el complemento perfecto para los medios digitales como "herramienta de análisis, debate y comentario", e invita a quienes visitan su web a unirse a ellos y "jugar con fuego".
Sobre fondo negro, el único cometido del jugador es prender con un "click" las velas que portan decenas de manifestantes para iluminar sus camisetas, en las que se puede leer el nombre de Madrid y de otras ciudades que también han sufrido la barbarie terrorista, aunque no sólo de atentados masivos se nutre esa industria.
El responsable del estudio que creó el juego, Kirk Ewing, aseguró que lo único que pretendían era avivar el debate de "si alguien más estuvo involucrado" en el magnicidio.
(EFE)