En la provincia española Bizkaia, un colegio se destaca por su peculiar forma de educar: practican taichi antes de aprender matemática.
En la provincia española Bizkaia, un colegio se destaca por su peculiar forma de educar: practican taichi antes de aprender matemática.
Según informa El País, el centro educativo -llamado San Félix de Ortuella- recibió el Premio vasco a la Innovación por crear "naves educativas". Es decir, fueron distinguidos por ser innovadores con su programa de "descontaminación acústica", con el que se busca "generar un ambiente agradable y menos ruidoso en las aulas". Ya habían sido reconocidos anteriormente por su propuesta educativa.
La directora, Nieves Fernández, sostiene que el colegio está "haciendo una revolución silenciosa, un cambio radical en la forma de educar y dar clase".
Además, las aulas rompen con lo tradicional. Las clases se dan en salones grandes y espaciosos con bancos diseñados por los propios alumnos.
La dinámica se basa en que antes de ingresar a clase, hacen ejercicios de taichi o yoga. Se da un momento de masajes, estiramiento o ejercicios de control respiratorio. Asimismo, se realizan lecturas de cuentos y se practica la cromoterapia (terapia del color).
Luego de haber estado en el patio, los estudiantes aguardan en la escalera pero acceder al salón en absoluto silencio. En el transcurso de la jornada diaria, se escucha de fondo música de relajación, para acompañar las tareas. Las patas de las sillas y mesas están protegidas para evitar el ruido.
"Generamos un clima de aprendizaje amable, donde podemos relacionarnos, movernos, dialogar sin hacer ruido", indica la directora.