Jóvenes que requieren profundas reformas; un presidente, Hasán Rouhaní, que quiere llevar a cabo cambios pero no siempre puede; y un líder espiritual supremo, el ayatolá Jamenei, que es quien concentra todo el poder, y que además tiene el apoyo de las fuerzas de seguridad.
Protestas callejeras jaquean al presidente Rouhaní
Jóvenes reclaman reformas pero el líder supremo, el ayatolá Jamenei, no ofrece ningún margen
