ver más

Para la central sindical, los grupos radicales son el cuco. La tan mentada unidad que proclama el movimiento obrero solo parece quebrarse cuando algún sector desacata una medida u opina en contra. Entre los dirigentes del PIT-CNT hay permanentes diferencias, pero no salen a la luz porque se resuelven generalmente en debates internos. Pero la cosa cambia cuando los sectores más radicales entran al juego. Y en los últimos días, volvió la inquietud y se discutió con preocupación los desacatos a medidas definidas por mayoría.

“Nos está pasando que pequeños grupos no aceptan decisiones mayoritarias. Pasó con los empleados de Ta-Ta que ocuparon luego de que se había resuelto firmar el acuerdo salarial, y pasó hace pocos días con los trabajadores molineros una situación similar”, dijo una fuente del Secretariado del PIT-CNT.

Para la mayoría de los dirigentes de la central, estos hechos complican y cuando suceden, se prende “una luz amarilla”. “El movimiento sindical es creíble y potente en la medida en que los acuerdos que celebra, los cumple. Lo que pasó con los supermercados puso en riesgo un convenio salarial para miles de trabajadores, porque un grupito estaba en contra del acuerdo”, señaló la fuente.

Y aquí se disparan dos hechos. Uno es que muchas veces, los desacatos ocurren porque los conflictos son dirigidos por sindicalistas sin experiencia. En esos casos, “hay que ayudarlos, no golpearlos, porque son jóvenes con poca formación”, señaló la fuente, y por eso el PIT-CNT insiste en la formación de los dirigentes.

Pero también están quienes sí tienen experiencia, y por decisión política se enfrentan a decisiones mayoritarias en la central. “Hay dirigentes que construyen un conflicto por cinco minutos de fama”, indicó.

Casos

Fuentes sindicales aseguraron a El Observador que la ocupación en Ta-Ta estuvo propiciada por dirigentes de sectores radicales como Asamblea Popular y el Partido de los Trabajadores.

Pero hay otros ejemplos que no involucran desacatos, pero sí desafíos a las mayorías. El año pasado hubo varios desencuentros internos. Para empezar, el primer paro general contra el gobierno del presidente José Mujica, fue propiciado por los grupos que enfrentan la conducción política que la mayoría del Secretariado del PIT-CNT avala. “Se puede opinar en contra, te toca perder, pero se acata la mayoria. En ese paro, muchos estábamos en contra, pero se acató y se paró”, señaló el informante.

Otro de los hechos que molesta a la central, y que tiene que ver con estos grupos, es la realización del contraacto del 1º de Mayo. En este caso, por ejemplo, el sindicato municipal resolvió acompañar el contraacto y no a sus compañeros del PIT-CNT. Si bien esa decisión no tendrá consecuencias como la desafiliación, en el Secretariado consideran que “es una decisión política” que aleja más a ese gremio de la central. “Si se promueven estas cosas, algún día se termina fuera, porque no tiene sentido estar adentro”, señalaron. Adeom ya coqueteó con la idea de irse del PIT-CNT, a fines del año pasado, luego de fuertes enfrentamientos con los principales dirigentes.

Seguí leyendo