La denominada izquierda radical siempre le exigió a la presidenta chilena, Michele Bachelet, que aplicara en sus principales reformas un criterio de "más izquierda", de manera de evitar que los buques insignia de su segundo gobierno apuntaran más hacia el centro.
Reformas y división izquierdista facilitaron la victoria de Piñera
El discurso de Guillier no consiguió seducir a los votantes