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La respuesta del gobierno y el rechazo del sistema político local a las polémicas declaraciones del presidente francés, Nicolás Sarkozy, formuladas este viernes en la cumbre del G20, no generaron aún repercusiones en París y los medios de comunicación franceses ignoraron el episodio.

El discurso del presidente galo, en el que se refiere a Uruguay como “paraíso fiscal” y que señala que será “apartado de la comunidad internacional”, fue calificado por el gobierno uruguayo como "una amenaza" y el presidente José Mujica mandó a llamar al embajador en París en señal de protesta.

Los gobiernos de Argentina y Brasil, cuyas presidentas estuvieron presentes en la cumbre del G20 no realizaron comentarios sobre el suceso y los titulares de la prensa de esos países no destacaron la noticia. Por su parte, Panamá –el otro país latinoamericano que Sarkozy incluyó en su crítica- respondió airadamente a la acusación de “paraíso fiscal” y su canciller anunció que reclamará explicaciones al G20.

Las reacciones en el sistema político uruguayo no cesaban este sábado. Legisladores de todos los partidos rechazaron los comentarios del mandatario galo y calificaron su postura de “imperialista” e “inútil”. La oposición criticó la postura del gobierno de José Mujica “por no haber previsto la situación” y acusó a Argentina y Brasil de “complicidad”.

El senador del Frente Amplio, Alberto Couriel, consideró que las declaraciones de Sarkozy no traerán consecuencias negativas sobre Uruguay. Se refirió al episodio como un “nubarrón inútil, fruto de vaya a saber qué situación”. El legislador se sorprendió de que en la lista de países mencionados por el presidente francés “no aparecen Suiza, Liechtenstein, no aparecen islas británicas, que son paraísos fiscales”, en entrevista con radio Montecarlo.

Por su lado, el senador del Partido Nacional, Sergio Abreu, calificó de los comentarios del mandatario galo como “resabios imperialistas” y señaló que el hecho es “un ataque gratuito e injusto” y “le hace un daño político al país. Nos deja en situación de desprecio”, sostuvo.

Además, el legislador nacionalista criticó al gobierno uruguayo porque “debió haber advertido que una situación debería ocurrir”.

Por su parte, el senador del Partido Colorado, Ope Pasquet, también rechazó los comentarios de Sarkozy, y señaló que el servicio exterior no estaba atento a lo que podría ocurrir y que “Argentina y Brasil, que estaban actuando (en la reunión del G20), no parece que hayan puesto mucho celo en defender el prestigio de Uruguay”

En ese sentido, el diputado del Partido Nacional, Jamie Trobo, fue aún más lejos y acusó directamente a Argentina de estar detrás de los dichos de Sarkozy, en declaraciones a Montecarlo.

Por otra parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Panamá, Roberto Henríquez, rechazó este sábado "categóricamente" las declaraciones de Sarkozy, que también calificó a Panamá como un "paraíso fiscal" y anunció que este lunes pedirá explicaciones a los embajadores de todos los países del G20, informó la agencia Efe.

En una declaración distribuida por la Presidencia panameña, Henríquez afirmó que "he escuchado con sorpresa e insatisfacción las declaraciones de la Cumbre G20, que nos cataloga como paraíso fiscal".

El próximo lunes, "después de las festividades patrias, la Cancillería estará citando a los embajadores de los países del G-20 para demandar una explicación y aclaración ante los inmerecidos e injustos señalamientos", informó el canciller.

"Las evaluaciones del grupo G20, se hicieron antes de considerar los recientes avances que ha realizado Panamá en el tema de la transparencia fiscal, con la firma de 12 tratados de doble tributación, la mayoría de ellos, precisamente, en países miembros del G20", agrega.

El Gobierno rechaza categóricamente "que nuestro país sea un paraíso fiscal, somos un centro financiero de gran prestigio y con altos niveles de transparencia, por ello, procederemos a presentar a los países interesados la información referente a nuestro centro financiero que descarta los señalamientos realizados por el G20, en su reciente alocución", añade Henríquez, que no menciona a Sarkozy.

Poco antes, el ministro panameño de Economía y Finanzas, Frank De Lima, informó vía correo electrónico a Efe que el presidente panameño, Ricardo Martinelli, viajará a París el próximo 18 de noviembre para informar a Sarkozy de los avances de su país para salir de las listas de "paraísos fiscales".

"El presidente Martinelli le va a informar al presidente Sarkozy de todos los avances que Panamá ha hecho cuando se reúnan en París el 18 de noviembre" próximo.

De Lima añadió que el Gobierno panameño "ya está efectuando un intercambio de información (fiscal)" sobre este asunto.

Sarkozy destacó a Uruguay y Panamá entre los países que el G20 identificó como aquellos que aún no han establecido un marco legal para luchar contra la evasión fiscal.

"No estamos dispuestos a tolerarlo", declaró el jefe del Estado galo al final de la Cumbre que el G20 celebró en Cannes (sureste de Francia).

Sarkozy enfatizó que "no queremos más paraísos fiscales y los países que siguen siendo paraísos fiscales mediante la falta de transparencia bancaria serán puestos al margen de la comunidad internacional", amenazó.

"Antigua y Barbuda, Barbados, Botsuana, Brunei, Panamá, Seychelles, Trinidad y Tobago, Uruguay y Vanuatu" no se han dotado de un marco jurídico adaptado al intercambio de informaciones fiscales", declaró el gobernante francés.

El Observador y Efe
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