En 2011 Pablo Bielli presentó Anónimos y mostró que había llegado a su madurez plena como artista, como fotógrafo que interviene las copias y las vuelve esenciales. Bielli se concentró en el alma de sus personajes y permitió que se asomara entre los chorros de pintura o el rasgado del metal o cualquiera de sus maneras de intervenir esa foto que ya había captado la intimidad del personaje y que ahora la pone en un flagrante primer plano. Anónimos produce una impresión intensa y duradera, como si el espectador tuviera el privilegio de escudriñar una dimensión prohibida.
Retratos del alma de gente sin nombre
El fotógrafo y artista plástico Pablo Bielli, de gira con Anónimos, segundo álbum