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Un sistema de riego a través de mangas fue tomado de los cultivos de secano en países que se usan de forma corriente y adaptados al arroz en el litoral-norte uruguayo, donde también se utiliza en experiencias de soja y maíz. La tecnología brinda practicidad, eficiencia y es más económica que el sistema tradicional de riego a través de canales, según comentó a El Observador Agropecuario el ingeniero agrónomo Bernardo Böcking, asesor de una empresa agrícola de Salto.

Böcking explicó que se sustituyeron los canales secundarios o regaderas, que llevan el agua desde el canal al correr de todas las taipas hasta el final de la chacra para ir regando cada 15 o 20 taipas. Ese canal superficial que implica pérdidas, manejos con bolsas, se sustituye por una manga que brinda la posibilidad de regar de forma similar a un riego localizado, dependiendo de la disponibilidad de invertir, “porque uno coloca las mangas y riega como quien riega un jardín”, ejemplificó el experto.

Entre las ventajas destacó que se puede medir bien el agua y hacer una conducción con salida sin tener ni infiltración ni erosión, además de la simplicidad de manejo de el sistema.

“Cuando veo agua en un canal no se qué cantidad tiene y cómo regularla. En una manga es muy sencillo saber cuánta agua tengo, cómo manejarla y permite que sea mucho más sencillo regar”, aseguró el agrónomo.

Consultado sobre el costo de la inversión respondió que es solamente el costo de las mangas. Señaló que se pueden usar compuertas en forma de pequeñas ventanas que tienen las mangas y que se pueden abrir y cerrar, lo que permite regular la cantidad de agua, dependiendo de las cantidades de mangas que se utilicen y cuán exigente se quiere ser con el riego.

“Nosotros usamos entre 60 y 70 metros de manga por hectárea, y una compuerta cada media hectárea. Nuestra inversión en esto es de US$ 70 por hectárea entre mangas y compuertas. Eso incluye instalarlas. En Estados Unidos se usa mucho esta tecnología, pero al Mercosur llegó recientemente, hay equipos sencillos con tractores que la distribuyen. Nosotros hacemos todo el trabajo a mano, y en el costo está incluida la manga, la compuerta, distribuirla y recogerla a fin de zafra”, detalló el agricultor.

La empresa para la que trabaja el experto siembra unas 1.500 hectáreas y riega unas 500 hectáreas de soja y maíz por superficie, o sea que en total riega con mangas unas 2.000 hectáreas.

En Uruguay se utilizan mangas fabricadas a pedido por las empresas proveedoras de equipos de bolsones de granos, a la medida que se soliciten. El diámetro de las mangas puede ser el que el productor quiera, dependiendo del caudal que se necesite. Puede ir desde 25 centímetros de diámetro hasta de un metro. En las chacras se usa hasta de 48 centímetros de diámetro. El material es un polietileno expansivo de 250 micrones, pero hay de más espesor si se quiere que aguante más presión. También está la ventaja de conectarla con más presión y subirla uno o dos metros de pendiente en el terreno, dando otras ventajas importantes.

Böcking señaló que se están instalando en el país dos empresas que se dedican a la fabricación de ese producto, que ofrecerán mangas para riego de mejor calidad, de origen estadounidense. “El precio es muy similar y hay una diferencia importante en la calidad porque son mangas para riego que tienen mejores controles de producción y de calidad”, afirmó.

Sobre la experiencia de la empresa que gestiona señaló que se pasó de regar 75 hectáreas con un aguador (encargado del riego) a regar hasta 120 hectáreas. Afirmó que los costos en mano de obra bajan mucho con este sistema. “La media es 100 hectáreas por aguador y se puede regar un poquito más, unas 120 hectáreas, pero estamos en fase experimental y no queremos arriesgar con las variables”, dijo.

Böcking señaló que el objetivo inicial fue mejorar el riego y el objetivo se logró, ahora se apunta a seguir bajando el gasto de agua y aumentar la eficiencia del aguador. “Inicialmente armamos todo el sistema, el aguador regaba 70 hectáreas, pero lo único que se cambió fue regadera por manga. Después se fue dando lo otro, no quisimos hacer todo de golpe porque era un cambio muy drástico”, admitió el agrónomo.

Indicó que el sistema de riego con mangas no fue creado para el arroz, sino que era utilizado en otros cultivos, pero fue adaptado para el arroz donde su resultado es muy bueno. “El riego de arroz es muy sencillo porque tolera inundación. Empezamos a utilizar las mangas en maíz y soja, y después incluimos al arroz”, señaló.

Comentó que inicialmente las mangas eran más caras y como no había alternativas para maíz y soja se asumía ese costo extra, pero con el tiempo la tecnología fue más accesible y se pudo incorporar al arroz.

“Con riego y sin riego los resultados en soja y maíz son el día y la noche. Todos habíamos desistido de regar maíz y soja por superficie por el trabajo que lleva el riego tradicional basado en canales secundarios, da mucho trabajo y hay que hacer muchos controles de erosión. Hasta que se encontró la solución de estas mangas no íbamos a seguir regando por superficie porque no lo podíamos manejar”, reconoció.

Aseguró que el costo-beneficio es positivo y dijo que es esperable que el sistema vaya en aumento. “Entiendo que el arrocero no haya tomado la decisión. Nosotros hace cuatro años que lo estamos usando, muchos colegas lo han visto y les cuesta dar el paso, pero nosotros una vez que probamos fuimos creciendo de forma exponencial porque el sistema no daba pie a discusión. Para cada contra que le encontrábamos enseguida aparecía una solución que viabilizaba todo esto”, comentó.

Señaló que en el norte es más sencillo sustituir arroz por soja o por maíz, y quien empieza a regar soja lo hace con mangas. Además de las ventajas agronómicas de sembrar arroz después de la soja, el manejo de malezas, un par de años de siembra directa con los buenos rastrojos que deja la soja y el buen control de malezas se ve de un año a otro.

“Cuantos más años se agreguen de agricultura bien hecha mejor. Hay que tener buenos cultivos agrícolas porque si el cultivo es malo no sirve de nada. Cuando se pierda el miedo también se regará el arroz y se tendrá una diferencia abismal, como nos pasó a nosotros”, dijo.

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