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Billl Haley y sus Cometas fue una primitiva banda de rock que se hizo famosa en el mundo por su versión del tema Rock around the clock, compuesto por unos hoy desconocidos Max Freedman y James Myers. La canción se compuso en 1954, pero no fue hasta el año siguiente que las juventudes de todo el globo bailaron al ritmo de ese rock, trepando hasta el número del ránking del Billboard de los temas más escuchados, la primera vez que un canción de rock conseguía ese puesto.

En 1955 Rock around the clock tomó un impulso mayor porque se transformó en el tema de la película Semilla de maldad, dirigida por Richard Brooks y protagonizada por Glenn Ford. El título en español escondía su nombre original: Blackboard jungle, o sea “la jungla de pizarrones”.

El argumento ponía a Ford como un profesor de secundaria que debe enfrentarse con una pandilla de alumnos violentos que desafía su autoridad dentro de salón. Arengados por canciones de rock and roll, los alumnos de ese Estados Unidos de posguerra descargaban sus iras y sus inconformidades sobre la generación de sus adultos directos: los padres y sobre todo los profesores.

Esta fue la primera película en que la industria de Hollywood reflexionó sobre el fenómeno social del rock and roll como factor de influencia en las nuevas generaciones y en el comportamiento de los jóvenes estadounidenses.

En Uruguay Semilla de maldad se estrenó un 11 de octubre de 1955 en el Cine Metro, y según consta en la web Cinestrenos, un dato llamativo fue que estaba habilitada para menores de edad, a pesar de su argumento violento.

Desde entonces el rock ha avanzado en el universo del cine de maneras diversas.

Aprovechando el éxito de Semilla de maldad, estrellas del género, como Elvis Presley, filmaron películas pára promocionar determinadas canciones. La entonces cercana fiebre beatlesca produjo buenas películas, como las dirigidas por Richard Lester (Amanecer de un día agitado y Help!). Luego el rock se inclinó hacia el género documental, con Woodstock, y hacia la ópera rock, con Tommy, de Ken Russell. Más sobre la actualidad, directores como Martin Scorsese han hecho del rock parte esencial de sus bandas sonoras.

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