Rusia y Bielorrusia ratificaron la alianza económica y militar que mantienen ambos países
Lo hicieron en el marco de la visita oficial de Vladimir Putin a la capital bielorrusa para reunirse con su par Alexander Lukashenko
El presidente ruso, Vladimir Putin, llegó a Minsk, capital de Bielorrusia, para reunirse con su par Alexander Lukashenko, un estrecho aliado de Moscú en la guerra contra Ucrania, arribo que se concretó horas después de un nuevo ataque con drones contra Kiev, bombardeo que provocó cortes de energía en la capital ucraniana.
"Rusia y Bielorrusia, como decimos a menudo Vladímir Vladímirovich [presidente ruso] y yo, están abiertas al diálogo con otros Estados, incluidos los europeos. Espero que pronto escuchen la voz de la razón y pasemos a mantener conversaciones constructivas tanto sobre las cuestiones de seguridad común como sobre el futuro orden mundial", declaró el mandatario bielorruso, citado por las agencias rusas Sputnik y RT.
La televisión pública rusa mostró a Putin bajarse del avión antes de recibir un caluroso saludo por parte de Lukashenko.La cumbre entre ambos líderes se produce en un momento en el que las autoridades ucranianas temen que Rusia lance una nueva ofensiva a gran escala contra Kiev en los primeros meses de 2023.Ucrania incluso teme que una operación de este tipo use como plataforma de entrada Bielorrusia.
El ejército ruso atizó esos temores anunciando poco antes del viaje de Putin que participará en acciones "tácticas" en Bielorrusia, después que en octubre Minsk anunciara la formación de una fuerza conjunta con Rusia. Por su parte, el vocero del Kremlin, DmitriPeskov, desmintió que el presidente ruso haya viajado para convencer a Minsk de involucrarse directamente en el conflicto, versionesque calificó como "estúpidas" y "sin fundamentos".
Lukashenko, en el marco de reunión ampliada con su homólogo ruso, afirmó que pese a "algunas asperezas", Bielorrusia y Rusia siguen encontrando "respuestas eficaces a diversos retos y amenazas". "Gracias a las medidas conjuntas, en general, hemos conseguido superar los posibles efectos negativos de la presión de las sanciones. Los especialistas de Bielorrusia y Rusia han trabajado duro en los programas de la alianza y se observan avances en casi todos los ámbitos", expresó.
El mandatario bielorruso agregó que “los tiempos difíciles exigen que los países tengan voluntad política” y se “centren en obtener resultados” en los temas bilaterales. "Esta es nuestra respuesta. El lugar que nuestros países ocupen mañana en el nuevo sistema de coordenadas internacionales dependerá del éxito que tengamos en esta labor", concluyó Lukashenko.
En tanto, horas antes de la llegada de Putin, la capital ucraniana volvió a ser blancode una serie de ataques con drones, lo que causó, además de la destrucción parcial de viviendas, daños en diversas infraestructuras que provocaron apagones y obligaron al operador de energía Ukrenergo a imponer cortes en el suministro eléctrico en Kiev, interrupciones que seextenderán a otras diez regiones por la “difícil situación" que enfrenta la red.
Por su parte, Moscú informó que derribó cuatro misiles de fabricación estadounidense HARM que sobrevolaban el espacio aéreo de la región rusa de Belgorod. Además, anunció que varios de sus buques de guerra participarán a partir de esta semana en unos ejercicios conjuntos con la Marina china, una muestra más del acercamiento entre Moscú y Beijing.
Según los analistas, desde que Rusia sufrió una serie de reveses militares en los últimos meses, optó por una estrategia de bombardear de manera masiva las centrales e infraestructuras eléctricas del país, dejando a millones de ucranianos sin luz ni agua en pleno invierno boreal. Francia y la Unión Europea (UE) han calificado los ataques contra la infraestructura civil como crímenes de guerra.
El Ministerio de Defensa ruso asegura que sus ataques apuntan a las fuerzas armadas ucranianas e instalaciones energéticas, así como a interrumpir "la transferencia de armas y municiones de fabricación extranjera". En este escenario, el primer ministro británico, RishiSunak, confirmó que el Reino Unido mantendrá en 2023 la partida de ayuda militar para Ucrania, posición que también anunciaron Francia, Estados Unidos y Alemania.
El desplazamiento de Putin es su primer viaje a Bielorrusia en tres años y se produce en un momento en el que el ejército ucraniano vigila la frontera con este país ante los temores de un ataque por este frente. Durante su alocución diaria, el presidente ucraniano VolodimirZelensky insistió en que "la protección de la frontera con Rusia y Bielorrusia" es una "prioridad constante". "Nos preparamos para todos los escenarios posibles", señaló.