En el mismo lugar donde la leyenda ubica a Drácula, un investigador trabaja en desarrollar sangre artificial. Pero más allá de la paradoja, el trabajo que Radu Silaghi-Dumitrescu nada tiene que ver con las historias de vampiros en Rumania. El experto intenta desde hace un tiempo crear en su laboratorio una versión artificial de la sangre y, al parecer, lo ha logrado.
Sangre artificial de origen rumano
Un científico nacido en la tierra de Drácula asegura haber desarrollado una versión sintética que funcionó en ratones y que tendría numerosos beneficios cuando se lleve al campo de la medicina humana