El expresidente Julio María Sanguinetti negó haber mantenido contactos con el excanciller de Perú, José García Belaúnde, el canciller Rodolfo Nin Novoa y el embajador uruguayo en Perú Carlos Barros a raíz de la solicitud de asilo de Alan García.
El expresidente Julio María Sanguinetti negó haber mantenido contactos con el excanciller de Perú, José García Belaúnde, el canciller Rodolfo Nin Novoa y el embajador uruguayo en Perú Carlos Barros a raíz de la solicitud de asilo de Alan García.
El Observador publicó este martes que García Belaúnde –un hombre cercano al expresidente García y que tuvo a Uruguay como destino durante la primera presidencia de Sanguinetti- se había comunicado con el expresidente colorado previo a que García se presentara en la embajada uruguaya en Lima para conocer su visión sobre cómo el gobierno uruguayo reaccionaría ante el pedido de asilo.
Según la versión a la que El Observador accedió y chequeó, Sanguinetti se comunicó con Nin Novoa y Barros y les advirtió sobre lo que terminaría pasando el sábado 17.
En un comunicado Sanguinetti afirmó que hace “mucho tiempo” que no habla con García Belaúnde y que en ningún momento habló con Nin Novoa ni con Barros sobre el tema.
“Me enteré de la solicitud de asilo por un medio de prensa y casi enseguida por parte de nuestro Presidente Dr. Tabaré Vázquez, quien deferentemente me informó, anunciándome a su vez que se le daría el amparo, mientras se estudiaba la solicitud de fondo”, escribió el expresidente.