Un adolescente de 17 años se entregó hoy en el marco de la causa por el crimen de Juan Carlos Cruz, el médico cirujano asesinado el jueves por tres delincuentes que le robaron el auto frente a su casa de la localidad bonaerense de Morón, informaron fuentes judiciales.
Por el caso ya son dos adolescentes detenidos y la Policía procuraba apresar a un tercer sospechoso. Fuentes judiciales informaron a Télam que los acusados de 16 y 17 años serán indagados en el transcurso de esta mañana por el fiscal Pablo Luis Cabrejas.
El primer adolescente detenido fue el menor de ellos ayer por la tarde tras un operativo realizado por detectives de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) Morón, mientras que el presunto cómplice se entregó esta madrugada.
Los investigadores ya saben que quien ejecutó al cirujano empleó una pistola calibre 9 milímetros, ya que en el lugar del hecho los peritos de Policía Científica lograron levantar una vaina servida de ese calibre, que ahora quedó preservada y podría ser una evidencia clave para un eventual futuro cotejo balístico, en caso de que se secuestre un arma de esas características.
A su vez, los expertos en rastros trabajaron sobre el automóvil Fiat Cronos que le fue robado a la víctima y que luego fue hallado abandonado en la localidad bonaerense de Rafael Castillo, en búsqueda de posibles huellas dactilares u otras evidencias que sirvan para identificar a los autores del hecho.
El ataque se registró a las 17 del jueves en Lanús al 3500, frente al Instituto de Enseñanza Modelo José Manuel Estrada, de Morón, cuando Cruz bajaba pertenencias, entre ellas un aire acondicionado, de su Fiat Cronos rojo estacionado en la calle.
Despedida de los restos
En ese marco, familiares, amigos y compañeros de la víctima despidieron los restos de Cruz que fueron inhumados esta mañana en el cementerio Parque de Hurlingham.
El velatorio fue realizado en la cochería Pache, desde donde partió el cortejo fúnebre encabezado por una ambulancia que tenía fotos de la víctima y con su sirena que no dejó de sonar.
Durante la inhumación, sus familiares y amigos realizaron una suelta de globos y con aplausos lo despidieron al grito de "justicia".