La caída del precio internacional de la soja provocará que el país deje de percibir unos US$ 450 millones, de mantenerse el actual nivel de mercados en 2015, en función de que los ingresos por hectárea bajarán US$ 300, por la caída del precio de US$ 475 a US$ 360 la tonelada. A esta situación se suma que las mejores explotaciones sojeras, que obtienen rendimientos promedios de 2.900 kg/ha, solo podrán empatar los costos de producción.
Se perderán US$ 450: al caer precio de la soja
El país tendrá menor facturación al bajar de US$ 475 a US$ 360 la tonelada