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Todas las bodegas que exporten vinos podrán acceder a una poliza que, ante el incumplimiento de pago de sus clientes en el exterior, les permitirá cobrar el 90% del monto involucrado, herramienta que se estima hará que en un año con varias adversidades igual crezca la exportación de vino envasado.

Ello es fruto de un convenio que ayer firmaron el Banco de Seguros del Estado (BSE) y el Instituto Nacional de Vitivinicultura (Inavi), representados en el acto –en las oficinas del BSE– por sus presidentes, Mario Castro y José Lez, respectivamente.

Inavi contrató con el BSE una póliza global de seguro de crédito a la exportación.

Lez informó a El Observador que durante 2013 de las 220 bodegas que vinificaron hubo 60 que, con diversos volúmenes, exportaron tres millones de litros de vino, cantidad que de la mano de este seguro se espera mejorar ya en 2014, pese a que la situación en algunos mercados no es la ideal y que además la cosecha de uva para vinificar fue menor a la prevista por aspectos climáticos (95 millones de kilos de uva –lo habitual son 120 millones– que se traducen en 65 millones de litros).

Incluso, aventuró, pensando en 2015 el objetivo de superar los cinco millones de litros es una meta “que se puede lograr”.

“Esto no es obligatorio, acá la decisión de tomar este seguro la adoptará o no cada empresa”, dijo Lez, quien añadió que este convenio con el BSE es un primer paso: “seguramente el Banco nos irá ofreciendo más productos”.

La poliza, con duración de un año, “asegura el cobro de la comercialización, algo clave porque muchas veces hay negocios que no se concretan por temores, por dudas”. Con esto se estará a resguardo de algunos mercados donde pueda haber una crísis económica que genere insolvencia o moras prolongadas, “por una devaluación por ejemplo”, explicó.

Castro remarcó que “esto es, sobre todo para los pequeños productores, una herramienta de tranquilidad para concretar negocios”.

Permitirá además competir de mejor modo con otros proveedores, dado que ambienta una mayor flexibilidad en el ofrecimiento de condiciones de pago, ampliando las ventas sin afectar la posición financiera y limitando la exposición a pérdidas.

Otro dato que aportó Lez es que, si bien hay negocios por montos mucho más elevados, el precio del vino que se exporta en botellas de 750 cc promedia los US$ 3,10.

“En la región tenemos el precio por botella exportada más competitivo”, reflexionó.

Agregó que Uruguay exporta vino a 40 países, siendo Brasil el mercado líder, “otro es Estados Unidos, un país que con esta cobertura puede crecer mucho, al igual que los destinos asiáticos que podrán despertar, habrá más ánimo para exportarles”.
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