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La primera mitad de octubre ha sido de estabilización y recuperación para los futuros en Chicago, aunque las referencias locales para la soja y para el trigo siguen bien por debajo del mínimo pretendido por los productores.

Ha sido interesante el avance de los precios que se dieron en Chicago, especialmente durante los primeros días de esta semana, con fuertes oscilaciones del dólar y con el derrumbe en el petróleo y en el mercado de acciones.

En Chicago se atribuyó la estabilización de los valores de la soja y el maíz a la demora en la cosecha, sumado a la buena demanda especialmente para la oleaginosa.

La mejora en las cotizaciones de la soja llevó a que el miércoles las cotizaciones locales para la próxima zafra se ubicaran sobre US$ 350 por tonelada.

Si bien está claramente por debajo de los precios de empate, teniendo en cuenta rendimientos promedio, es una mejora respecto al cierre de setiembre y se da en una fase previa a la siembra.

Para la mayoría de los analistas internacionales y locales este movimiento no significa que se haya llegado a un piso en los precios.

Sin embargo, se destaca el comportamiento de los granos ante el fuerte ajuste bajista dado en los precios del crudo y dado el desplome de los mercados bursátiles.

En el caso del trigo, se viven momentos clave para la definición de rendimiento, lo que sucede con un clima con lluvias que pone riesgo la calidad e inocuidad de los cultivos, como ya ha sucedido en varias regiones claves de Brasil, Paraguay y en Argentina.

Son pocas las referencias por trigo disponible, mientras no se ha formado un mercado por la próxima campaña.
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