Situación límite en crisis venezolana
La crisis venezolana se precipita a una situación límite con la huelga de hambre de presos políticos, incluyendo a dos de los tres principales dirigentes de la oposición
El presidente Nicolás Maduro se mantiene impávido en medio del derrumbe que lo rodea, agravado por denuncias de que el número dos de su gobierno se ha convertido en zar del narcotráfico y lavado de dinero. La actitud del patético presidente es previsible en un régimen del más descarado autoritarismo. Pero es tan incomprensible como censurable el silencio de gobiernos de la región que se llenan la boca con proclamas de defensa de los derechos humanos, pero se hacen los desentendidos ante las crecientes violaciones del chavismo en ese campo, evidentes en los asesinatos a mansalva de decenas de manifestantes y el encarcelamiento y maltrato de líderes opositores.
Los venezolanos sufren escasez o carencia total de alimentos y otros artículos de primera necesidad, agobiados por una inflación del 60%.
Y otro duro golpe al chavismo ha sido la denuncia de que la fiscalía federal de Estados Unidos y la DEA, su agencia de lucha al narcotráfico, investigan a Diosdado Cabello, presidente del Parlamento y número dos del gobierno, por considerarlo líder de una organización de altos jerarcas que han "convertido al país en un centro global de tráfico de cocaína y lavado de dinero", según informó un diario de la seriedad del Wall Street Journal. Este cartel estaría operando en Venezuela desde que la represión del gobierno colombiano redujo el tráfico de la droga en ese país.
En la crisis económica y las denuncias contra Cabello los demás países tiene poco campo para intervenir. Pero las flagrantes violaciones chavistas a los derechos humanos, propulsadas al primer plano por la huelga de hambre de figuras de la oposición, exigen que se pronuncien enérgicamente y actúen los gobiernos de la región que hasta ahora mantienen un tolerante silencio culposo. Si no toman este camino, estarán renegando de su propia profesión de ser protectores de esos derechos primordiales de todo ser humano. l