A los 12 años, Erik Finman hizo una apuesta con sus padres: si cumplía 18 años y era millonario, no lo obligarían a ir a la universidad. Gracias a sus inteligentes inversiones en bitcoin, no tendrá que asistir a clases.
A los 12 años, Erik Finman hizo una apuesta con sus padres: si cumplía 18 años y era millonario, no lo obligarían a ir a la universidad. Gracias a sus inteligentes inversiones en bitcoin, no tendrá que asistir a clases.
"Puedo decir con orgullo que lo hice y no voy a ir a la universidad", dijo Finman.
En aquel momento, la moneda virtual valía US$ 12, comparado a los US$ 2.700 que cuesta actualmente. En total, Finman posee 403 bitcoins, lo que es aproximadamente US$ 1,9 millones. También tiene inversiones más pequeñas en otras criptomonedas, incluyendo litecoin y ethereum.
El bitcoin es muy volátil y el valor podría disminuir rápidamente. Un analista dijo a la cadena CNBC que cree que el bitcoin solo subirá a US$ 2.800 antes de que empiece a bajar, mientras que otros piensan que podría llegar a los US$ 100.000 en una década.
Finman cree que sus mejores días aún están por llegar. "Personalmente creo que el bitcoin va a valer un par de cientos de miles a un millón de dólares por una moneda", dijo.
Con el dinero, el chico lanzó una compañía de educación en línea llamada Botangle para encontrar profesores por videochat. A los 15 años, tenía 20 personas trabajando para él.
"La forma en la que el sistema educativo está estructurado ahora, no lo recomendaría. No funciona para nadie. Recomendaría internet, que es gratis. Puedes aprender un millón de veces más en YouTube y Wikipedia", dijo Finman.