Cuando allá en el lejano 1930 Héctor Scarone estableció el registro histórico de 31 goles en 51 partidos en la selección uruguaya y pulverizó los 28 que había alcanzado Ángel Romano dos años antes, nacía una leyenda. Una marca que parecía inalcanzable. Un número alejado de la capacidad goleadora de los mejores artilleros que vistieron la celeste.
Suárez y Cavani, los dueños del gol
Los delanteros hacen historia y el martes ante Bolivia pueden agrandarla