Si las cifras avanzadas por la prensa se confirman, Coutinho estará en el podio de los jugadores más caros de la historia, sólo por detrás de su compatriota Neymar (222 millones de euros) y del francés Kylian Mbappé (180 millones de euros), ambos del París Saint-Germain.
La pérdida de Neymar al principio de la temporada dejó por momentos noqueado al Barça, que reaccionó entonces invirtiendo 105 millones de euros (+42 en bonificaciones) en fichar como cura de urgencia al joven francés Ousmane Dembélé (Borussia Dortmund), que se lesionó en septiembre y no ha podido reaparecer hasta esta misma semana.
En el cierre del mercado de agosto, el Barça no consiguió atraer a Coutinho, pese a sus repetidos intentos, que chocaron contra las pretensiones económicas del Liverpool.
Con este mediocampista ofensivo de 1,71 metros, dotado de un gran golpeo con la derecha, el Barça intentará pasar definitivamente la página de Neymar.
Ahora unido al equipo catalán hasta 2023, Coutinho supone además un intento de rejuvenecer la línea ofensiva del Barça compuesta por Lionel Messi (30 años), Luis Suárez (pronto 31) y Andrés Iniesta (33).