El hecho de que sea una app móvil facilita también el trabajo, porque no requiere que los niños se desplacen hasta un determinado centro para su identificación. La app ha sido desarrollada por la consultora tecnológica Neoris, en concreto por el equipo español de esta multinacional.
El objetivo de Itwillbe.org es profesionalizar la ayuda que prestan las ONGItwillbe.org es una ONG creada en 2008 (entonces bajo otro nombre) por la española Arancha Martínez, que hasta entonces trabajaba en el aparentemente opuesto mundo de la banca de inversión. Pero Martínez ha encontrado la forma de aplicar sus conocimientos económicos al entorno de la cooperación. "En general, podría decirse que el tercer sector no aplica las reglas de eficiencia y productividad que rigen a las empresas privadas", afirma Martínez.
Su misión es ayudar a ONG ya existentes, poniéndolas en contacto con otras organizaciones, dotándolas de recursos o, como en este caso, de tecnologías que les permitan cumplir mejor con su cometido. "Las aplicaciones móviles y la biometría son tecnologías que se usan en el sector privado. ¿Por qué no en las ONG?", se pregunta esta emprendedora.
Cuenta atrás
Child PPA es aún un proyecto en fase de desarrollo. Está previsto que el piloto arranque el próximo enero en India -territorio que mejor conoce Martínez- junto con la ONG internacional Don Bosco, si bien ya habrían recibido interés por parte de asociaciones y organizaciones que trabajan con mujeres maltratadas en África o niños refugiados, por ejemplo. "La aplicación permite combinar los tres niveles biométricos, pero cada ONG puede customizarla", explica Martínez.
"Tecnológicamente, hemos tenido mucho cuidado en velar por la confidencialidad de los datos de los usuarios, que son altamente sensibles. La información nunca se almacena en los terminales y la aplicación cuenta con un sistema biométrico de control de accesos. Después, serán las ONG que utilicen esta app las responsables de la seguridad y privacidad de la información", señala.
En todo el mundo, cien millones de menores viven solos, en condiciones muy extremas, sin ninguna protección y expuestos a múltiples riesgos. "Identificar a estos niños permitirá llevar a cabo un seguimiento sobre sus necesidades, tanto sanitarias como psicológicas y sociales, así como sistematizar y personalizar las intervenciones", concluye Martínez.