Los nigerianos velan por estas horas los cuerpos de las 30 personas que fallecieron la noche del miércoles, cuando dos bombas fueron detonadas en estaciones de ómnibus en una ciudad al norte del país. Este atentado es una de las señales de la puja de poderes que se está dando en estos momentos entre el grupo extremista Boko Haram y el nuevo gobierno de Nigeria.
Terroristas de Boko Haram intensifican atentados en Nigeria
El presidente pidió ayuda a EEUU para combatirlos pero Obama se la negó
