A pesar de que sus tres estrenos cinematográficos del año fueron respaldados por la crítica y los espectadores, para Marvel el año televisivo no venía bien. Su intento de llevar a la pantalla chica a Inhumanos fue destrozado y catalogado como uno de los peores productos del año y en su fusión con Netflix las cosas no salieron mucho mejor. Iron Fist fue un producto televisivo mediocre, y la esperada reunión de los Defensores (Daredevil, Jessica Jones, Luke Cage y Iron Fist, todos con series individuales) no fue el éxito esperado. Por eso, para el último tramo del año, la compañía soltó su lado más salvaje. Liberó a la bestia. O, mejor dicho, liberó al Castigador.
The Punisher o el ángel castigador
Marvel y Netflix estrenaron su última bala en conjunto: la serie sigue los pasos de uno de los justicieros más violentos de su mundo