Tres grandes farmacéuticas chinas utilizan partes de animales en peligro de extinción
La denuncia apunta a tres compañías con inversores globales que usan leopardos y pangolines en al menos 80 productos de medicina tradicional
Tres grandes compañías farmacéuticas chinas que cotizan en los mercados bursátiles y tienen como inversores a los bancos globales UBS y HSBC utilizan partes de animales en peligro de extinción como ingredientes en sus productos, según el grupo ambientalista Agencia de Investigación Ambiental con sede en Londres.
La denuncia de la oenegé, que señala a los grupos farmacéuticos Beijing Tong Ren Tang, Tianjin y Jilin Aodong, precisa que las firmas utilizan partes de los cuerpos de leopardos y pangolines como ingredientes en el menos 88 productos de medicina tradicional china, dos especies amenazadas e incluidas en los listados de los organismos conservacionistas.
Los productos de la medicina tradicional china son conocidos por utilizar una amplia variedad de partes de animales como ingredientes, y los fabricantes a menudo promocionan públicamente la eficacia de dichos ingredientes y los enumeran en los envases de sus productos.
"Es particularmente decepcionante ver a tantos grandes bancos e instituciones financieras respaldando efectivamente esta dañina explotación", dijo Avinash Basker, especialista legal y político de la oenegé en un comunicado de prensa que pide desinvertir lo antes posible en los fabricantes de medicina tradicional china que utilizan especies amenazadas.
La organización con sede en Londres detalló que 62 bancos globales y fondos de inversión instituciones financieras han invertido en tres empresas denunciadas por la práctica, entre ellos el UBS, el Deutsche Bank, HSBC Holdings, Citigroup y BlackRock.
El grupo ambientalista, además, instó al gobierno chino a prohibir el uso de partes de animales en peligro de extinción para todos los fines comerciales en sus mercados internos, algo que la Administración Nacional de Productos Médicos de Beijing se resiste a concretar, pese a la presión de los ambientalistas y de las agencias especializadas de Naciones Unidas (ONU).
La ley modificada de Protección de la Vida Silvestre de China, que entró en vigor en mayo, prohíbe el comercio de la mayoría de los animales salvajes para su consumo como alimento, pero todavía habilita a la extensión de permisos para su reproducción y utilización en determinadas circunstancias, como la producción de medicamentos tradicionales.
(Con información de agencias)