Al menos tres personas resultaron muertas y una docena heridas, entre ellas tres jugadores, en los graves disturbios registrados este sábado en Tegucigalpa tras ser atacado el autobús del equipo Motagua.
Al menos tres personas resultaron muertas y una docena heridas, entre ellas tres jugadores, en los graves disturbios registrados este sábado en Tegucigalpa tras ser atacado el autobús del equipo Motagua.
Hinchas de Olimpia y Motagua se enfrentaron fuera del estadio a los policías, que emplearon gas lacrimógeno para dispersarlos, lo que afectó a muchas personas.
La Liga Nacional de Fútbol de Honduras informó que el partido "se suspende para salvaguardar la integridad y seguridad de aficionados, equipos, cuerpos técnicos, autoridades y personal en general".
El club hondureño indicó que es "reprochable y lamentable" el ataque y pidió que la acción, supuestamente de un grupo ultra, sea "sancionada duramente por las autoridades correspondientes".
La ministra hondureña de Comunicaciones, María Andrea Matamoros, lamentó el incidente y dijo que es "responsabilidad de todos, periodistas deportivos, medios de comunicación y aficionados hacer un llamado a la calma y respeto a las autoridades".
EFE