Un camaleón en ascenso
Olvídese de Matthew McConaughey. Las últimas películas de Jake Gyllenhaal demuestran que el actor es la nueva estrella de Hollywood capaz de girar 180º su carrera para convertirse en un artista serio
Jake Gyllenhaal ha sido muchas cosas a lo largo de su carrera: un adolescente perturbado en Donnie Darko, un vaquero homosexual en Secreto en la montaña y hasta un historietista obsesionado con un asesino serial en Zodíaco. Más allá de la sólida labor del actor en esos papeles, el californiano ha luchado película a película por escapar del estereotipo de cara bonita que abunda en Hollywood.
Sin embargo, las últimas cuatro películas de Gyllenhaal demuestran que es capaz de comprometerse no solo física sino mentalmente con cada uno de sus papeles, construyendo personajes multidimensionales en el proceso.
Gracias a su fallido intento en 2010 de convertirse en una mega estrella de acción en El Príncipe de Persia: las arenas del tiempo, la carrera del actor dio un giro. El fracaso en la taquilla estadounidense y la crítica despiadada llevaron al artista a reflexionar sobre su propósito y meta como actor, ha contado. No es que careciera de trabajos elogiados –su labor en Secreto en la montaña fue nominada al Oscar como Mejor Actor Secundario–, pero eran películas como la apocalíptica El día después de mañana y la romántica De amor y otras adicciones que costaban tomarlo en serio.
Después de la caída de El Príncipe..., Gyllenhaal se levantó más ambicioso que nunca. El resultado fue esta seguidilla de películas recientes (ver recuadro) que poco a poco están convirtiendo su filmografía en un verdadero tour de excelencia cinematográfica. Con el director y la historia apropiada, el californiano de 33 años se está convirtiendo en uno de los intérpretes más interesantes y complejos de su generación.
Así como lo logró Matthew McConaughey antes que Gyllenhaal, cada nuevo emprendimiento de este actor es recibido con expectativa entre los cinéfilos. No sería raro que en cualquier momento se lo encuentre arriba de un estrado luminoso, recibiendo esa estatuilla dorada que la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos entrega año a año.
UNA RACHA INFALIBLE
En la mira (2012)
Tras probar suerte en el género de la ciencia ficción con 8 minutos para morir (2009), Gyllenhaal protagonizó este filme dirigido por el guionista de Día de entrenamiento, David Ayer. Al ser filmada con una cámara en mano, la película ofrece un vistazo enérgico e íntimo de la rutina de dos policías en un barrio latino ubicado en el sur de Los Ángeles. Tanto Gyllenhaal como su coprotagonista, Michael Peña, fueron elogiados por la crítica debido a la química y realismo de sus papeles.
La sospecha (2013)
De la mano del director Denis Villeneuve (Incendies, 2010) el actor protagonizó la película La sospecha en el papel del detective Loki, un policía encargado de investigar la desaparición de dos niñas durante el Día de Acción de Gracias. Gyllenhall logra destacarse con la interpretación de un oficial obsesivo y comprometido con su trabajo, en un reparto estelar integrado por Hugh Jackman, Viola Davis, Maria Bello, Terrence Howard y Paul Dano. Es uno de sus mejores papeles desde Secreto en la montaña (2005).
Enemy (2013)
Tras La sospecha, Gyllenhall colaboró nuevamente con Villeneuve para adaptar en la película Enemy la novela El hombre duplicado del portugués José Saramago. En una de sus obras más experimentales tras Donnie Darko (2001), el actor interpreta a un profesor de historia que se adentra en un laberinto psicológico que lo hará dudar de su propia cordura, al descubrir un actor de cine idéntico a él. Se luce personificando a dos personajes al mismo tiempo en pantalla. Atención al final de la película, tan estimulante como enigmático.
Primicia mortal (2014)
El último largometraje de una seguidilla infalible es Primicia mortal (titulada Nightcrawler en su versión original). En ella Gyllenhaal encarna a Lou Bloom, un joven que se sumerge en el submundo del periodismo criminal de Los Ángeles, en el que periodistas y camarógrafos independientes filman accidentes, incendios y asesinatos. Dirigida por Dan Gilroy, se trata de una de las películas más recomendables del año y Gyllenhaal no decepciona. Actualmente se exhibe en la cartelera uruguaya.