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Por más que Steven Spielberg jure y perjure que su decisión (y la del jurado que presidía en Cannes) de premiar la película La vie d’Adèle no tuvo ningún ánimo político y no pretendió participar en el actual y candente debate sobre el matrimonio igualitario que discute por estos en Francia, la verdad es que lo logró.

En momentos en que se han producido recientes disturbios en París, con choques entre manifestantes a favor y en contra del matrimonio gay y la policía, el festival de cine más prestigioso del mundo premió el pasado domingo a una película que cuenta la historia de dos chicas adolescentes que se enamoran.

Esa fue la argumentación que usó Spielberg: “nos sentimos privilegiados de haber sido invitados a presenciar esta profunda historia de amor. Todos pensamos que era una película de amor profunda, y que se vaya a mostrar o no en Estados Unidos no era un criterio, sí que alguien hubiera tenido la valentía de contra una historia de la forma en la que él lo cuenta”, dijo el director en una rueda de prensa luego de la premiación. Spielberg también destacó la actuación de las actrices. “Sin Léa y Adèle, la sinergia no se hubiese producido”, agregó.

El filme tiene escenas de sexo explícito que la vuelven censurable en algunos países.

Por su parte, el director del filme Abdellatif Kechiche, nacido en Túnez y nacionalizado francés, declaró sentirse respaldado con el premio postura militante a favor del matrimomio gay como forma de ampliar los horizontes de libertad.

“Me gustaría dedicar a la hermosa juventud que me encontré, gente que me enseñó mucho sobre el espíritu de libertad y también a otra juventud, por algo pasó no hace mucho tiempo, a la revolución tunecina por su aspiración de vivir con libertad, expresarse libremente y amar con plena libertad”, señaló Kechiche en su discurso sobre el escenario de Cannes donde recibió la Palma de Oro junto a las dos actrices de la película.

“Cualquier revolución no es completa si no es sexual. Espero que esto llegue a la revolución tunecina y que la película además se expanda por todo el mundo”, concluyó Kechiche en la aceptación de un premio polémico como no sucedía desde hacía años.
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