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Era más probable esperar a Roberto Pettinato con uno de sus conciertos de jazz (de hecho acaba de editar su nuevo disco Purity hace pocos días, tras unas intensas sesiones de grabación en Nueva York) que con un espectáculo de monólogos. Pero ahí está en los carteles de la ciudad, anunciando el espectáculo “Me quiero portar bien”, con el que se presentará después de mucho tiempo en Montevideo.

La carrera de Pettinato es una especie de engendro extraño. Su personalidad y carisma le han llevado a discurrir con éxito tanto en la música (no sólo integró Sumo sino que también es reconocido como un saxofonista y compositor importante) como en la TV, donde reina desde los años noventa para un público que se ha movido del culto a la masividad entre aquellos primeros programas de Orsai junto a Gonzalo Bonadeo, pasando por aquellos Duro de acostar que encaraba en Telefé (y repetía Canal 4) enfundado en un traje similar al de Jim Carrey en la película La máscara.

Desde hace ya varios años, Petinatto entró al mundo de los programas faranduleros acercando su visión ácida y sus monólogos a lo presentador de talk show estadounidense (su estilo está muy cerca de David Letterman o, como ejemplo más reciente, Jimmy Fallon) en programas como Indomables o Duro de Domar. Así fue que Pettinato llegó este año a la pantalla de TN. En ese canal de cable comenzó Que parezca un accidente, un programa que toca la temática desde otro costado, y que se reserva espacios para entrevistas por las que pasan colegas de la vida que no suelen acudir a los medios masivos, el caso de Ricardo Mollo, guitarrista y vocalista de Divididos y ex compañero suyo en Sumo.

Dueño de un estilo único capaz de ganarse la simpatía de todo el público, por algún lado o el otro, su personalidad es una combinación de anecdotario y sapiencia musical vivida desde adentro (y transmitida a través de libros como el propio Sumo por Pettinato), filo para encontrar la expresión justa que a quien lo escucha le deja un sentimiento mezclado de risa y culpa y mordacidad bien recibida.

De ahí que verlo esta noche en Lorente sea, por lo menos, algo que garantice una noche de stand up con uno de sus exponentes regionales más populares y afinados.

Las entradas para ver a Pettinato en Lorente (Rondeau y Colonia) cuestan entre $500 y $1000, según la cercanía del asiento con el escenario. El espectáculo comenzará a las 21 horas.
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