Joan Baez brindó un espectáculo de calidad inusual. Con una estética despojada, muchas veces sola en el escenario, con una guitarra acústica y una voz que con el tiempo ha ganado en matices y calidez, se ganó naturalmente el favor del público que agotó las localidades del Auditorio del Sodre.
Un derroche de talento sin adornos ni estruendo
La cantante estadounidense maravilló a su audiencia en un auditorio del sodre colmado, con un repertorio de clásicos y sorpresas en inglés y español, con una estética despojada